Por: Mercedes Agüero 4 marzo, 2013

Las cargas adicionales que el país les pone a los combustibles encarecen el precio final a los consumidores.

Esto incluye el impuesto único, el margen de operación de Recope y el porcentaje de comercialización de las gasolineras.

De acuerdo con cifras suministradas por la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), al 1. ° de enero el litro de gasolina plus se cotizaba en ¢677,90. De ese monto, un 46% (¢311) corresponde a las costos e impuestos internos. El 54% restante (¢366) refleja el costo del producto y gastos de importación.

El mayor peso de esas cargas lo constituye el impuesto único que se carga sobre el precio de cada litro y que se actualiza cada tres meses según el comportamiento de la inflación.

Siguiendo el ejemplo del precio vigente a enero, un 31% (¢212) del precio vigente para la gasolina plus en enero correspondía al impuesto único.

Los ingresos por concepto de este impuesto, creado en julio del 2001, se trasladan al Ministerio de Hacienda. Este destina un 30% del monto recaudado para el mantenimiento de las carreteras nacionales y cantonales.

Un 8% (¢51,73) del precio por litro cubre los costos operativos de la Refinadora. Aquí se incluyen los costos de almacenaje, oleoducto, planteles y planilla.

El 7%(¢50,55) restante es el margen de comercialización que se concede a las estaciones de servicio.