6 abril, 2016

La falta de agua en los barrios del sur de San José no solo pone en congojas a vecinos, escuelas y comercios.

También, las autoridades de Bomberos se vieron obligadas a tomar medidas ante la eventualidad de un gran incendio en esas comunidades.

Héctor Chaves, director de esa institución, informó de que trasladaron los camiones cisterna que tenían en el norte de San José hacia el sector del sur y el que estaba en Cartago hacia Curridabat. Cada uno tiene capacidad para 30.000 litros.

De esta forma, se aseguran un desplazamiento más rápido en caso de un suceso.

Dos niveles. La preocupación, dijo el director de Bomberos, es tener que afrontar una emergencia de segundo nivel.

El primer nivel es aquel que pueden atender con sus propios camiones, que tienen capacidad para llevar hasta 1.000 litros de agua. Recientemente, compraron otro vehículo que puede transportar hasta 3.000 litros.

En cambio, una emergencia de segundo nivel sería aquella en cuya atención se consume no solo el líquido de los camiones, sino que se requiera recurrir al agua de los hidrantes.

“Si cobra otras magnitudes y se propaga, como el de las bodegas de Pavas el Miércoles Santo, es insuficiente, hay que recurrir a los hidrantes”, explicó.

Chaves hizo referencia al incendio que se registró el 23 de marzo, el cual comenzó con fuego en un charral y se extendió a dos estructuras aledañas.

“El fuego destruyó por completo tres bodegas de la empresa Tips de electrodomésticos y muebles, que suman un área de 1.600 m², y causó daños parciales en 110 m² de una bodega de Clima Ideal y 40 m² de una bodega propiedad de orientales”, precisó el informe del incendio.

En el Liceo Roberto Brenes Mesén no hay agua sufientes para atender a 900 alumnos, por más esfuerzo que se realiza para almacenar líquido. El plan es instalar tanques lo más pronto posible. | ALBERT MARÍN
En el Liceo Roberto Brenes Mesén no hay agua sufientes para atender a 900 alumnos, por más esfuerzo que se realiza para almacenar líquido. El plan es instalar tanques lo más pronto posible. | ALBERT MARÍN

En esa emergencia trabajaron 40 bomberos, con ayuda de una plataforma y dos camiones cisterna. Además, se desplazaron nueve unidades extintoras, una de rescate y un equipo arac (aparatos de respiración autocontenida) para recarga de aire.

Édgar López, capitán de Bomberos que atendió el hecho, dijo que la labor se complicó por la falta de hidrantes en la zona, el bajo caudal de agua, así como también la intensidad del viento.

Doble efecto. Chaves recordó que los hidrantes comparten la misma red de distribución del agua potable, de ahí que si hay problemas de desabastecimiento, también afecta los dispositivos.

“Aquí, si tuviéramos un incendio de grandes proporciones se nos complicaría mucho. Indudablemente, nos afecta mucho (la falta de agua), si el incendio se extiende. Justamente, las cisternas los trajimos por si pasa algo de grandes proporciones”, añadió.

La mayor cantidad de situaciones atendidas este año son fuego en charrales. Del 1.° de enero al 23 de marzo, se registraron 6.548 incendios en estos lugares, 1.279 más que los ocurridos en el mismo periodo del 2015.

Ayer la presidenta ejecutiva de Acueductos y Alcantarillados (AyA), Yamileth Astorga, anunció un plan para bombear agua desde el sector oeste de San José hacia los barrios del sur.

El objetivo es asegurar el suministro del líquido por al menos seis horas a unos 75.000 residentes, quienes ya rozan en la desesperación por el desabastecimiento de los tanques.

Según explicaciones de AyA, aquí se combinan la severidad del verano, uso excesivo del recurso e infraestructura con limitaciones de los sistemas de distribución. Por las proyecciones del Instituto Meteorológico Nacional, esta situación de sequía podría extenderse unos dos meses más.

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