Por: Juan Fernando Lara 3 noviembre, 2015
Según Aresep, el método evita la discrecionalidad. | ARCHIVO.
Según Aresep, el método evita la discrecionalidad. | ARCHIVO.

Juan Fernando Lara S.

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) estrenará la otra semana la metodología tarifaria aprobada el mes pasado, con la cual seguirán fijándose los precios de los combustibles en todo el país.

Como es la primera vez que la usa, Aresep empezará por plantear una propuesta de ajuste ordinario en los precios que someterá a consulta pública, explicó el intendente de Energía de Aresep, Juan Manuel Quesada.

Esa propuesta trasladará a las tarifas actuales los costos operativos de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) por un año, pero basándose en información más precisa y técnica de los desembolsos reales en que incurre esa empresa para prestar el servicio.

Esto implica que se reducirá la discrecionalidad en el cálculo y se separará cada costo de Recope que impacta la tarifa.

Es el caso de las inversiones previstas por la entidad o la exclusión del rubro de convención colectiva que los usuarios dejarán de financiar cuando compran hidrocarburos.

Quesada afirmó que el estudio técnico para este ajuste ordinaria está “en un 90%” listo.

A partir de la fijación ordinaria, Aresep hará de oficio ajustes extraordinarios cada mes, conforme vayan cambiando otras variables como el valor internacional de los hidrocarburos, el tipo de cambio del dólar o los costos reales que pague Recope al comprar los combustibles en el mercado externo.

La entidad afirma que el nuevo método permitirá trasladar más rápido a los usuarios estos cambios, porque el método introduce un sistema de vigilancia permanente de precios reales a los cuales compra Recope los combustibles en el exterior.

Además, como se modifica el cálculo de costo operativo de Recope, esto permitirá trasladar individualmente a cada producto el valor de ponerlo a la venta en el país. Así, se eliminan costos ocultos en la metodología anterior, los cuales desde el 2008 abarataban el gas y el asfalto, pero encarecían la gasolina y el diésel, según reveló una investigación de La Nación , en diciembre del 2014.