Compañía de Fuerza y Luz logró mejorar condiciones para proyecto eólico

 8 abril, 2014

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) insta a los grandes generadores de electricidad a renegociar y alargar los plazos de cada financiamiento obtenido para que los usuarios paguen menores tarifas.

De esa manera disminuirían las tasas de interés y se aliviaría directamente el bolsillo de quienes, a fin de cuentas, pagan las deudas por los megaproyectos.

La recomendación de la Aresep responde a la tendencia de incremento en las tarifas, principalmente eléctricas, que registran desde hace varios años grandes generadores como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

“Lo que se impulsa es que las grandes empresas busquen los mecanismos para refinanciar estos proyectos en desarrollo a un plazo mayor”, manifestó Carolina Mora, vocera de la entidad reguladora.

El Proyecto Hidroeléctrico Reventazón, en Siquirres, es uno de los que resultan más costosos para el usuario. Esta fotografía fue tomada hace año y medio, en plena construcción de la planta principal. | ABELARDO FONSECA
El Proyecto Hidroeléctrico Reventazón, en Siquirres, es uno de los que resultan más costosos para el usuario. Esta fotografía fue tomada hace año y medio, en plena construcción de la planta principal. | ABELARDO FONSECA

Según el regulador, Dennis Meléndez, proyectos como el hidroeléctrico Reventazón, en Siquirres, tienen una vida útil de 40 o 50 años, pero los abonados los pagan en periodos de entre 10 y 12 años.

Meléndez dijo que esos métodos de pago a muy corto plazo son innecesarios, por lo que los generadores deben renegociarlos y no recargar al consumidor, sin justificación.

“Es injusto que los usuarios hoy paguen, en poco tiempo y a costa de sus ingresos actuales, infraestructura que será disfrutada no solo por ellos, sino también por las generaciones futuras”, señaló Meléndez.

Mora lamentó que, aunque insisten con esta iniciativa desde el 2011, solo la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL), con su proyecto eólico Valle Central, al suroeste de la capital, ha renegociado los plazos inicialmente pactados.

En ese caso, se pasó de un plazo de 12 a 30 años, lo cual generó que el monto de amortización disminuyera significativamente.

“Eso favorece hoy a los usuarios. Si esto se hiciera en los demás proyectos, no hay duda de que se reflejará en las tarifas”, dijo Mora.

A pesar de que las cuentas eléctricas son las que más se afectan a raíz del “fenómeno de financiamiento”, Meléndez aclaró que ocurre algo similar con tarifas por combustible, agua y alcantarillado.

En el caso de los pasajes de autobús, recomienda hacer concordar la amortización por cada unidad con su vida útil, de 15 años.

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