Litro de gasolina súper y de regular habrán sumado ¢74 y ¢75 al llegar junio

Por: Juan Fernando Lara 24 mayo, 2016
De ser aprobadas, las alzas en combustibles regirían en la primera quincena de junio. | FABIÁN HERNÁNDEZ / ARCHIVO
De ser aprobadas, las alzas en combustibles regirían en la primera quincena de junio. | FABIÁN HERNÁNDEZ / ARCHIVO

El 3 de marzo anterior, los precios de las gasolinas registraron rebajas históricas de ¢114 y ¢115 que ahora van camino a quedar anuladas gracias a tres alzas en menos de un trimestre.

Al cierre de febrero, llenar un tanque de 45 litros con gasolina súper costaba ¢25.155. En marzo, esa misma cantidad de litros bajó a ¢20.025; un ahorro para el consumidor de ¢5.135.

Pero, de abril a mayo, el litro de gasolina súper registró dos alzas que sumaron ¢57, en tanto la regular subió en ¢59.

Además, el 13 de mayo anterior, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) solicitó aumentar en ¢17 y ¢16 el valor de la gasolina súper y la regular, respectivamente. También pretende ¢33 para el litro de diésel.

La solicitud de ajuste está bajo estudio en la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep). De ser aprobada, regiría a partir de la primera quincena del próximo mes.

Así, tres alzas en menos de tres meses neutralizarían ¢74 y ¢75 de la disminución histórica de ¢114 y ¢115 en el precio de las gasolinas. De esa rebaja, que se mantuvo intacta solo 33 días, queda una diferencia de ¢40 a favor del usuario, la cual podría reducirse aún más en julio, en el marco de otro incremento. Esto haría volver, en menos de cuatro meses, los precios al nivel de febrero.

Aresep autorizó los aumentos por el alza de precios en los países desde los cuales Costa Rica importa sus hidrocarburos. Ese mercado externo tiene una dinámica diferente al mercado internacional del petróleo.

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Cambios. La caída de precios en marzo y las subidas siguientes vinieron tras un periodo de quietud de cinco meses, a partir de octubre, cuando el valor de los hidrocarburos permaneció casi idéntico en tanto se afinaba la entrada de un nuevo cálculo tarifario por parte de Aresep.

Esa metodología, según la Autoridad, permite trasladar más rápido a los usuarios cambios en las variables que componen los precios, al introducir un sistema de vigilancia permanente de precios reales que paga la Refinadora por la compra de los combustibles en el exterior.

Contexto. La aplicación de ese nuevo modelo coincidió con la caída sin precedentes en el precio del barril de petróleo y derivados (segundo semestre 2015), cuando el barril llegó a cotizarse a menos de $35 en los mercados bursátiles de Londres y Nueva York.

Además, Aresep preveía entonces la devolución a los usuarios de ¢18.780 millones por la diferencia entre el precio internacional incorporado en las tarifas y el que realmente canceló Recope por los productos que importó en ese segundo semestre.

Esos factores explican la rebaja de marzo; condiciones distintas hoy, cuando el barril de petróleo tanto en Londres como Nueva York ya se cotiza sobre los $48.