Por: Mercedes Agüero 5 octubre, 2012

Santa Cruz. El edificio municipal es uno de los inmuebles más castigados en Guanacaste por el terremoto del 5 de setiembre.

El inmueble principal, que albergaba las oficinas administrativas y a unos 80 empleados, quedó con serios daños estructurales, lo cual obligó a desalojarlo.

Uno de los más perjudicados es el propio alcalde, Jorge Chavarría, quien debió abrir un improvisado despacho en una de las habitaciones del hotel Diriá.

Las otras dependencias están dispersas en varias oficinas que les han prestado otros entes.

“Los peritos nos recomendaron no volver a ocupar el edificio por el peligro y porque anímicamente la gente no estaba dispuesta a trabajar ahí”, contó.

Según dijo, ya sea para reconstruir o levantar una nueva estructura, la inversión está fuera del alcance del municipio.

“Estamos esperando a ver si con el decreto de emergencia el Gobierno nos ayuda en algo”, manifestó. Construir un edificio moderno, antisísmico y amplio cuesta unos $2 millones, estimó.

Dicho ayuntamiento tiene un presupuesto anual de ¢5.700 millones para atender las obligaciones ordinarias, jamás para un imprevisto de ese tipo.

Sin embargo, lo que más le preocupa al alcalde son las viviendas que resultaron dañadas con el fuerte temblor.

“Llega mucha gente a reportar daños, pero nosotros nos sentimos impotentes porque no les podemos dar una solución. Esperamos que con el decreto de emergencia del Gobierno se giren recursos de inmediato”, aseguró.