Cambios deben centrarse más en cualquier aparato generador de calor

Por: Juan Fernando Lara 7 noviembre, 2015

Ajustes en el uso de la electricidad y la actualización oportuna de aparatos del hogar, pueden generar ¢20.000 o más de ahorro en la factura mensual, según las rutinas bajo cada techo.

Así lo confirmó este diario, a partir de una comparación entre estilos de consumo.

En el país, el sector residencial es el mayor usuario, con casi 39% de electricidad consumida, según el Área de Conservación de Energía del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).

Para lograr eficiencia energética, deben considerarse dos puntos: los aparatos en uso y cuánto tiempo se utilizan, explica Fabián Morera Sibaja, del Área de Eficiencia Energética de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).

El primer paso, explica Morera, es conocer cuáles aparatos generan el mayor gasto.

Cuando un electrodoméstico se conecta al tomacorriente y se enciende, consumirá una cantidad de energía que dependerá del tiempo que esté en uso y de la potencia eléctrica del aparato. Esta potencia suele expresarse en vatios ( watts ).

Es así como en una casa los artefactos más “gastones”, por potencia y uso, son aquellos que generan calor: cocinas, hornos secadoras de ropa, calentadores de agua y termoduchas. Luego vienen las refrigeradoras, por su uso incesante todo el día.

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Ajustes en rutinas asociadas a estos artefactos pueden crear mucho ahorro, sin afectar así otras costumbres familiares.

Por ejemplo, use la lavadora solo si hay ropa suficiente para una tanda de lavado completo y acuda a la luz solar para secarla, en vez de encender la secadora.

Si enciende la secadora, que sea solo con grandes cantidades de ropa húmeda. Otra idea es diminuir el tiempo en la ducha bajo el chorro de agua caliente.

Cuando un aparato que genera calor ya sobrepasa los 10 años de uso, podría ser oportuno cambiarlo por otro con mejor desempeño energético.

Al buscar refrigeradora, guíe su compra con la etiqueta de eficiencia energética, color amarillo, incluida en el empaque.

Para ello, compare los valores de consumo de energía expresados como kilovatios hora (kWh) al año en unidades con la misma capacidad de almacenamiento. La clave consiste en elegir aquello con menor valor de consumo.

Si sustituye su cocina, explicó Morera, elija modelos con discos de vitrocerámica que son más eficientes que los discos sellados o los de espiral.

“La ventaja de la vitrocerámica es su rapidez para alcanzar en segundos las temperaturas deseadas respecto a discos convencionales que tardan minutos”, refirió el especialista.

Asismismo, al adquirir electrodomésticos, busque aquellos con el logotipo Energy Star , sello internacional de eficiencia energética.

Actualice bombillos. Otra área que dispara el gasto es la iluminación. Un hogar con ocho bombillas de tecnología tipo led, de 10 vatios cada una, consumirá 19 kilovatios (kWh) al mes, usando todas las luces seis horas al día.

En cambio, una casa con ocho bombillas convencionales de 75 vatios, consumirá 108 kWh al mes, usándolas seis horas diarias. Aun con la misma cantidad de luz, las luces led usan 17% de la energía de las convencionales.