Proyecto de firma con Recope sobre energías limpias sigue paralizado

Por: Ángela Ávalos 18 noviembre, 2015
El proyecto de Ad Astra con Recope busca desarrollar combustibles alternativos para el sector de transporte público nacional. | JORGE ARCE
El proyecto de Ad Astra con Recope busca desarrollar combustibles alternativos para el sector de transporte público nacional. | JORGE ARCE

La Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) contrató a Ad Astra Rocket Company para los trabajos de mantenimiento de la planta de hidrógeno del proyecto para el desarrollo de tecnologías renovables, con el fin de evitar que “se pudra”.

Ad Astra es la empresa presidida por el exastronauta y físico Franklin Chang Díaz.

Consultado por La Nación, Juan del Valle Gamboa, director de Operaciones de Ad Astra, en Liberia, Guanacaste, dijo que firmaron el contrato hace dos meses por unos $40.000. Los trabajos finalizan en diciembre.

“Es un contrato de mantenimiento mínimo preventivo. La modalidad del proyecto fue muy diferente: contratación directa de escasa cuantía (no llega a los $40.000), por un proyecto de cinco meses, incluyendo materiales y repuestos”, explicó Del Valle.

Reiteró que se trata de “un contrato pequeño para darle un mantenimiento mínimo a la planta y evitar que se pudra”; es decir, que se herrumbre o corroa.

Del Valle explicó que este nuevo contrato no significa la continuidad de la investigación que se venía realizando, ya que, reconoció, el tema de fondo entre Recope y Ad Astra aún no se ha resuelto.

Sin avances. Con esto se refería al proyecto que iniciaron en el 2010, y con el cual las dos entidades pretenden desarrollar tecnologías a base de hidrógeno para reducir la dependencia que tiene el país de los derivados del petróleo.

“No hemos resuelto el tema de fondo: no se sabe si va a continuar el desarrollo de lo que pensábamos hacer. Termina este contrato (de mantenimiento) a final de este año y no sabemos qué va a pasar. No es que se haya resuelto nada, pero estamos trabajando juntos”, agregó Del Valle.

Seguir adelante con el proyecto de hidrógeno depende de una modificación a la Ley N.° 6.588, que data de 1981 y la cual regula a Recope. Esto le permitiría a la Refinadora desarrollar tecnologías para la producción de energías limpias con materias distintas a los hidrocarburos.

Hay dos propuestas en esa vía, una de diputados del Frente Amplio y otra del Partido Liberación Nacional.

En marzo pasado, Ad Astra rompió con Recope, al aducir falta de ejecución de la Refinadora en la última fase del proyecto.

En un comunicado emitido en ese momento, el laboratorio adujo un retraso de meses que ponía en peligro a los inversionistas que participan en esa empresa tecnológica.

Recope invirtió $2,1 millones en las tres primeras fases. Para la última, que permitiría el uso de hidrógeno en vehículos, se necesitan otros $2,3 millones.

“El mantenimiento es para que, cuando Recope decida o esté legalmente habilitada para continuar o decida que no pueden continuar del todo, estos equipos, que son propiedad de Recope, estén en buen estado”, añadió Del Valle.