Por: Eillyn Jiménez B. 22 marzo

El flujo vehicular en el cruce del Pirro, en Heredia, parece no tener fin. A lo lejos se escucha la pitoreta del tren y, aprovechando que la aguja instalada ahí no funciona, los conductores aumentan la velocidad, en lugar de esperar para que pase el ferrocarril.

El acelerar en lugar de detenerse ante el aviso de que viene el tren es algo común en muchos cruces. Así lo reflejan los siete golpes que diferentes vehículos le han dado a las barreras de protección del Pirro. Durante una inspección de apenas tres horas en este cruce, La Nación observó al menos a un chofer que "se la jugó" para cruzar velozmente la línea férrea de un metro de ancho, al filo de que pasara el convoy.

Para tratar de evitar más accidentes y cambiar el comportamiento de los ticos, antes de finalizar el año se colocarán barreras de protección (agujas) en 63 cruces del tren, tanto entre San José y Cartago, como en las rutas Pavas - Curridabat y San José - Heredia.

"Nosotros estamos haciendo la intervención porque se ha demostrado que la gente no se detiene para hacer un alto. Con la colocación de un elemento visual va a haber una obligatoriedad de detenerse, pero no están hechas (las agujas) para que las choquen", reconoció Cindy Coto, directora del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi).

En total, se intervendrán 91 calles por las que a diario pasa el tren. En 28 solo se colocarán luces, campanas y señalamiento vertical, debido a que el flujo vehicular es menor a 1.800 automotores por día.

La instalación de señales y la remoción de los elementos en las intersecciones se adjudicará a una empresa privada. Sin embargo, la Dirección de Ingeniería de Tránsito sigue analizando las tres ofertas recibidas en los dos procesos de licitación (uno para San José - Cartago y el otro para Pavas - Curridabat y San José - Heredia).

Para Coto, a partir del momento en que las barreras entren en operación, la educación vial debe manifestarse. No obstante, reconoce que será necesario dinero para mantenimiento constante, para actuar en casos de accidente y para evitar un deterioro.

La licitación se adjudicará a más tardar en junio e incluye algunos repuestos (seis semáforos, seis señales preventivas, cuatro barreras, cuatro sistemas acústicos y dos controladores).

"Creo que hay dos panoramas. Uno, que la gente va a ser altamente desobediente y que los incidentes se van a multiplicar en los diversos cruces. Dos, que va a haber un periodo de acoplamiento y que los conductores van a respetar las señales", explicó la jerarca de Cosevi.

¿Cómo funcionarán los sistemas?

De acuerdo con los parámetros establecidos en la licitación, cuando el tren se acerque a una intersección los detectores de activación generarán una secuencia en la cual se encenderán las luces rojas intermitentes para vehículos, comenzará a sonar el sistema acústico y se activarán las barreras.

Luego del paso del ferrocarril, el detector de desactivación hará que tanto las luces rojas intermitentes como las campanas se apaguen y las barreras vuelvan a su posición vertical.

"Nosotros estamos haciendo la intervención porque se ha demostrado que la gente no se detiene para hacer un alto. Con la colocación de un elemento visual va a haber una obligatoriedad detenerse", Cindy Coto, directora del Cosevi.
Campaña

Para reforzar la educación vial y hacer que los conductores sean precavidos con el tren, el Cosevi está trabajando junto al Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer), en una campaña que saldría cuando comiencen a operar los nuevos dispositivos.

"La gente no ha entendido que las dimensiones del tren y la forma que este tiene de operar hacen que cualquier usuario sea vulnerable. Entonces, queremos abordar una campaña integral que nos permita hablar de varios temas del tren", explicó Coto.

La funcionaria mencionó que cuando las agujas sean golpeadas se procederá con la denuncia respectiva, sin importar el resultado que se dé.

A mediados de febrero de este año, el diputado socialcristiano Rafael Ortiz presentó un proyecto de ley que propone restar cuatro puntos en la licencia de conducir y una multa de ¢189.000 a quienes irrespeten una señal de alto y dañen la señalización del tren.

También plantea una sanción económica de ¢94.000 a quienes obstruyan el derecho de vía y la pérdida de la licencia para quienes choquen contra el ferrocarril.

La iniciativa debe ser analizada por los diputados en la Asamblea Legislativa.