Gerencia ofreció reconocerles el 50% adicional en sus prestaciones legales

Por: Irela Fornaguera 29 enero, 2015
En la Compañía Nacional de Fuerza y Luz laboran 2.290 personas. A partir de mañana, el 5% de ellas dejarán la empresa. | ARCHIVO
En la Compañía Nacional de Fuerza y Luz laboran 2.290 personas. A partir de mañana, el 5% de ellas dejarán la empresa. | ARCHIVO

Ciento catorce funcionarios optaron por acogerse a la movilidad laboral y abandonar mañana la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL).

La movilidad es una invitación de retiro o pensión prematura, a cambio de beneficios.

Esta opción les fue dada por la Gerencia General entre el 1.° y el 14 de diciembre, que argumentó que esa salida ayudaría a la empresa a sortear la fuerte crisis financiera que atraviesa.

¿Y el incentivo? Quienes decidieron irse, lo hicieron a cambio de recibir un 50% adicional en sus prestaciones legales.

El total de movilizados representa el 5% de la planilla de la Compañía, que es de 2.290 personas, pero el 31% de los empleados (unos 700) reúne los requisitos para acogerse.

Las características necesarias eran: hombres de más de 59 años de edad; mujeres de más de 57, o cualquiera que sumara más de 20 anualidades. La Gerencia rechazó la petición a dos solicitantes.

Víctor Solís, gerente de la CNFL, calculó en octubre que 80 empleados se acogerían al plan y ello permitiría ahorrar unos ¢2.535 millones anuales. Con 114 funcionarios, el ahorro es de unos ¢3.612 millones.

La Compañía todavía no habla de cuánto le costarán estas 114 liquidaciones, debido a que el trámite aún no concluye.

Austeridad. El de movilidad voluntaria fue solo uno de los cambios propuestos por la Gerencia de la Compañía desde octubre.

Luis Pacheco, presidente del Consejo de Administración de la CNFL, explicó que el primer paso fue aplicar medidas de austeridad en la Gerencia misma.

“Fue así como redujimos de 53 a 22 el personal, eliminamos el uso discrecional de vehículos y de los 15 carros asignados a la Gerencia; destinamos 10 automotores a las diferentes áreas de negocio y soporte técnico”, precisó.

Pacheco manifestó que no podían esperar a denunciar la convención colectiva, la cual vence en agosto de este año.

Transformaciones. Desde octubre, la Gerencia discute con los sindicatos la posibilidad de recortar los pluses salariales de toda la planilla: reducir y congelar el crecimiento de las anualidades (hoy del 4,5%); recortar horas extra; reducir en un 4% la contribución al Fondo de Ahorro y Préstamo, y en un 2% el aporte a la asociación solidarista Asefyl.

Ni Pacheco ni Sergio Saborío, secretario general del Sindicato Industrial de Trabajadores Eléctricos y de Telecomunicaciones (Sitet), aceptaron pormenorizar sobre los acuerdos entre ellos, los cuales permitirán “ahorros millonarios” a la CNFL desde febrero. También se negaron a detallar los actuales estados financieros.

“Ahorita, los cambios son en gastos e inversiones. Acordamos dar más formalidad a las anualidades, negociarlo según la viabilidad. Todavía seguimos en conversaciones; estamos anuentes a sacrificarnos”, declaró Saborío.

La Compañía contaba con que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) le aprobaría un alza tarifaria del 12,37%, a partir de este mes.

Empero, tras alegar inconsistencias y errores en su estudio tarifario, el órgano regulador le aprobó solo el 6,6%. Eso, según Luis Pacheco, limitará a la empresa al operar e invertir.