Por: Ángela Ávalos 25 junio
El Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, ha extremado las medidas para detectar a tiempo a mamás y bebés en riesgo. | ALBERT MARÍN
El Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas, ha extremado las medidas para detectar a tiempo a mamás y bebés en riesgo. | ALBERT MARÍN

A pesar de vivir con la zozobra de qué pasará en el futuro inmediato con su pequeña Ariana, Allison Barrantes Martínez, de 17 años, podría considerarse una mamá con suerte.

A los tres meses de embarazo, reconoció los síntomas del virus del Zika y buscó ayuda médica. Tuvo fiebre, sarpullido y fiebre. Los exámenes salieron positivos por ese virus.

Entre un 70% y un 80% de quienes enferman de ni siquiera se enteran.

El riesgo es mayor entre las embarazadas, que luego dan a luz niños sanos en apariencia, pero que pueden desarrollar posteriormente complicaciones por zika.

El enfermar de zika, darse cuenta y hacerse los exámenes, hoy le permite a su pequeña ser vigilada muy de cerca en el Hospital Monseñor Sanabria de Puntarenas.

La niña pertenece al grupo de bebés que no nació con el virus, pero que deben ser vigilados por los antecedentes de su mamá en el Ebáis de Costa de Pájaros, donde vive, y en el hospital puntarenense.

Prevención. Esta es una de las pocas comunidades que han tomado medidas para combatir los criaderos de zancudos que transmiten los virus del Zika, dengue y chikunguña.

Costa de Pájaros es parte del área de Salud Chomes-Monteverde, donde se han organizado desde el año pasado para proteger a sus embarazadas. comentó el director, Juan María Quesada Madrigal.

Son 19.000 habitantes repartidos en 402 kilómetros cuadrados, dependientes en su mayoría de la pesca.

El jueves pasado, hubo una movilización en Chomes para destruir criaderos y disminuir la presencia de zancudos.

En el ámbito local, solo este tipo de trabajo conjunto frena el avance del virus, aunque cuesta que la gente entienda, reconoció la trabajadora social Leticia Andrade.

Un hospital regional, como el de Puntarenas, donde Allison lleva a Ariana, tuvo que reforzar los servicios, según informó su director, Rándall Álvarez.

“Con el zika, hemos reorganizado servicios para minimizar las secuelas. Estamos generando experiencia porque este es un momento en que el conocimiento mundial sobre el síndrome que el virus ocasiona en los menores es escaso”, agregó el médico.

La jefa de Gineco-Obstetricia, Carla Gríos, dijo que han reforzado Maternidad. Ahí se hallan vigilando un total de dos casos de microcefalia por zika.

Puntarenas tiene ahora más médicos especialistas, pero están conscientes de que las principales acciones se deben concentrar en la prevención de este padecimiento desde cada casa y en cada barrio.