Por: Daniela Cerdas E. 15 mayo, 2016

“Algo tiene que cambiar con la muerte de mi hija y con lo que sufrió mi nieto. El cilindro de gas que explotó en la soda no servía. Alguien tiene que pagar por lo ocurrido”.

Con estas palabras, María Alfaro, vecina de Alajuela, expresó su indignación porque aún nadie se hace responsable por la muerte de su hija Génesis Murillo, de 20 años, quien falleció luego de que en enero del 2013 un tanque de gas explotara en la soda Don Luis, ubicada en el Carmen de Alajuela.

“Génesis fue ese día a la soda porque había olla de carne. Yo le llevé a mi nieto para que almorzaran ahí, sin imaginarme lo que ocurriría. Ella murió y mi nieto pasó 15 días en cuidados intensivos con quemaduras en el 46% del cuerpo”, contó Alfaro.

Esta vecina de Alajuela trabaja como conserje en la Escuela Holanda, la cual se ubica al frente del negocio en donde ocurrió la tragedia.

Ella asistió el lunes ala comparecencia en donde el Juzgado Penal de Alajuela dictó un sobreseimiento definitivo a favor de un hombre de 67 años, de apellido Calvo, quien fue el proveedor del cilindro de gas que explotó en la soda. Alfaro se alegró por él.

“No es posible que acusen a un adulto mayor de algo que él no cometió. Él solo repartía el gas; no es el responsable de velar por el mantenimiento de los cilindros. El Estado no le puede achacar la responsabilidad de lo que ocurrió a él. Yo ese día lo abracé y le dije que me alegraba por él”, dijo la alajuelense, quien contó que su nieto es un niño muy feliz y que cursa el primer grado.