Por: Juan Fernando Lara 26 marzo

Juan Fernando Lara S.

Los casos de tuberculosis, atendidos por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), bajaron casi un 9% el año pasado con respecto al 2015.

Sin embargo, la complejidad de los cuadros atendidos sí aumentó, afirma un comunicado de esa institución.

Si en el 2016 se atendieron 372 casos sensibles al tratamiento, en el 2015 el cuidado farmacológico se otorgó a 410 personas con esa enfermedad, dijo la doctora Zeidy Mata Azofeifa, encargada del Programa de Vigilancia de la Tuberculosis de la CCSS.

No obstante, el año anterior se presentaron tres casos de tuberculosis multirresistente, aquellos cuando la bacteria que ocasiona la enfermedad repele el tratamiento usual.

Esto obliga al uso de medicamentos más costosos, que además pueden producir reacciones severas y los cuales no siempre aseguran la curación de los afectados.

De esos tres episodios del 2016, dos eran pacientes que antes ya habían sido tratados por esta enfermedad. El otro caso fue una persona infectada por primera vez.

Según Mata, este nivel de incidencia de tuberculosis revela que se trata de un evento controlado, pues la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera a Costa Rica un país de baja prevalencia.

Sin embargo, la especialista sí alerta que la tuberculosis multirresistente antes no se presentaba y, ahora, sí.

“Estos casos se consideran emergencias”, agregó la funcionaria, quien explicó que cuanto más resistencia muestre la bacteria a los fármacos, la posibilidad de curación del paciente es cada vez menor.

Mal pulmonar. La tuberculosis es una infección causada por una bacteria que se dispersa a través del aire, cuando una persona portadora de esta enfermedad tose, estornuda o habla.

Esta enfermedad ataca los pulmones y puede dañar otras partes del cuerpo, principalmente en personas con un sistema inmunológico debilitado.

El padecimiento se caracteriza por la presencia de tos severa con flemas, que permanece por tres semanas o más y es acompañado por una disminución de peso, toser o escupir sangre o mucosidad, debilidad o fatiga, fiebre y escalofríos, así como sudores nocturnos.

Si no se trata adecuadamente, puede ser mortal.

“Como respuesta institucional ante esta enfermedad, la CCSS cuenta con un equipo de profesionales que están pendientes de la captación de las personas con tuberculosis, se cuenta con diferentes pruebas diagnósticas y con un tratamiento efectivo, el cual se suministra bajo la supervisión del personal de salud”, aseguró por su parte la doctora Mayra Ramírez Moya ,encargada del Programa de Tuberculosis del Hospital San Juan de Dios.