Por: Ángela Ávalos 17 enero
Según un estudio regional, los impuestos al tabaco aportan menos del 30% de lo que se gasta en enfermedades por fumar. | JORGE NAVARRO
Según un estudio regional, los impuestos al tabaco aportan menos del 30% de lo que se gasta en enfermedades por fumar. | JORGE NAVARRO

Las tabacaleras se oponen a vender cigarrillos en una cajetilla genérica, sin promoción de marcas y otro tipo de publicidad, y con advertencias sanitarias sobre el riesgo de su consumo a la población.

Organismos sanitarios internacionales, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y locales, como el Instituto Nacional de Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), consideran que este es el paso siguiente que deben dar países que, como Costa Rica, han ratificado protocolos para prohibir la publicidad del tabaco y elevaron impuestos.

El director del IAFA, Luis Eduardo Sandí Esquivel, cree que el país está listo para impulsar “una cajetilla limpia”.

“Es el trabajo que sigue ahora: comenzar a trabajar en el etiquetado porque eso es promoción y toda promoción de un producto que es tóxico debería evitarse”, dijo Sandí.

El director del IAFA aseguró que están valorando el tema con el Ministerio de Salud.

Ahí, sin embargo, Roberto Castro Córdoba, responsable del tema, manifestó sus reservas ante un eventual cambio: “Tendríamos que modificar la ley y eso no es viable en Costa Rica. Si usted trata de meter empaque, ellos (las tabacaleras) van a aprovechar para modificar espacios libres de tabaco, el impuesto, la advertencia... Va a ser un portillo para todo”.

Susana Salas, gerente de Asuntos Corporativos de la Tabacalera Costarricense --empresa afiliada a Philip Morris International--, manifestó su oposición a la iniciativa.

“Costa Rica es actualmente uno de los mercados con regulación más restrictiva de Latinoamérica. No estamos de acuerdo con medidas como el empaquetado genérico que, además de ser atentatorio contra la propiedad intelectual, incrementa el comercio ilícito, sienta un mal precedente para otros sectores y no ha sido efectiva en alcanzar el objetivo planteado en los pocos lugares donde se ha implementado”, dijo.

Sin embargo, Adriana Blanco, asesora de la OPS en control de tabaco y directora del Programa de Enfermedades no Transmisibles, considera al empaquetado estandarizado como “la nueva frontera” en la lucha para reducir el consumo de cigarros.

Para Sandí, además, el país debe avanzar en restricciones en los puntos de venta, donde aún hay exposición de cigarrillos en sitios de más alcance comercial, como las cajas.