Por: Ángela Ávalos 30 mayo, 2016
Angie Orozco, auxiliar del servicio de Nutrición (abajo), lava vasos con agua que se calentó con ayuda de los 18 paneles solares instalados en el Hospital San Rafael de Alajuela. Para lograr esto, el hospital tuvo que negociar durante seis años el proyecto, que le ahorrará una factura anual de ¢50 millones. | JOSE DIAZ
Angie Orozco, auxiliar del servicio de Nutrición (abajo), lava vasos con agua que se calentó con ayuda de los 18 paneles solares instalados en el Hospital San Rafael de Alajuela. Para lograr esto, el hospital tuvo que negociar durante seis años el proyecto, que le ahorrará una factura anual de ¢50 millones. | JOSE DIAZ

El sol calienta el agua con la que Angie Orozco enjuaga los platos y vasos en el servicio de Nutrición del Hospital San Rafael de Alajuela.

Desde que este centro de salud se trasladó a sus nuevas instalaciones, en el 2004, su administración ha procurado convertirlo en un amigo del ambiente.

Uno de los proyectos estrella en esa dirección es la colocación de 108 paneles solares.

Esto, entre otras cosas, les permitirá ahorrar alrededor de ¢50 millones en la factura por compra de diésel para las calderas.

El director médico de ese centro, Francisco Pérez Gutiérrez, explicó que los paneles son colectores solares que calientan el agua para el servicio de Nutrición y para los baños de pacientes hospitalizados.

“Ahora esto se hace con energía solar. Va a haber una reducción en la factura, pero principalmente, un impacto ambiental”, resaltó Pérez.

Agregó que con la medida se reducirá la huella de carbono en 250 toneladas, pues además están cambiando de diésel a gas LP en las calderas.

Se desarrollará un plan piloto en un servicio como Patología.

En el futuro próximo se empezará a reutilizar el agua de lluvia en áreas como lavandería, y el agua de la planta de tratamiento se aprovechará en riego durante el verano.