Por: Alberto Barrantes C. 16 abril, 2015

¿Desde cuándo informó al director Douglas Montero de la situación en Cardiología?

Es un problema de años. Empecé desde el 2009 y estuve amenazada para que no llevara la información a los medios de comunicación. Esto no es un problema de ayer. El error más grave es que el director trata de tapar sus errores.

¿Cuántos pacientes están a la espera de cateterismo?

La lista llega a 830 pacientes al 18 de marzo del 2015. Cada semana aumenta y la única forma de reducirla es con muertes. De ahí la gravedad de que el doctor Montero desvirtúe los datos, los minimice y aporte información que no se ajusta a la realidad.

¿Por qué los atrasos de más de seis años?

Porque las únicas dos salas que tenemos para los procedimientos las utilizaron en el 2014 para otros fines y ahora solo nos asignan uno o dos días por semana. He manifestado, mediante cartas, la necesidad de operar de lunes a domingo para reducir la espera de los pacientes, pero parece no importarles (...). Aquí se hace conciencia hasta que el paciente es su mamá, su hijo o usted, y eso no va con el servicio social del hospital.

Ante su queja, ¿qué respuesta obtuvo de la dirección?

Yo estoy bajo amenaza. Se desvirtúan los datos y digo que no se puede llamar ni funcionario público, ni costarricense, ni humano a quien le interesa poco un derecho tan fundamental como la vida.

”La actitud de un director no debe ser llamarme mentirosa por decir la verdad, sino preocuparse en señalar el problema y corregirlo con la prontitud que amerita”.