Por: Carlos Láscarez S. 11 julio

El Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), junto a la Fuerza Pública y funcionarios del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) decomisaron un cargamento ilegal de1.000 kilos de pescado de contrabando.

La acción policial se llevó a cabo en el puesto fronterizo de Paso Canoas, por donde intentaron ingresar la carga, la cual procedía de Panamá.

Los 1.000 kilos de pescado fueron destruidos, ante el temor de que fueran consumidos por la población.
Los 1.000 kilos de pescado fueron destruidos, ante el temor de que fueran consumidos por la población.

Entre las especies comisadas figuran dorado, corvina, macarela y atún, los cuales no portaban documentos que demostraran su origen.

Bernardo Jaén, director general del Senasa, manifestó que al momento del decomiso se determinó que los productos carecían de autorización de importación, por lo que se ordenó de inmediato su destrucción.

"El pescado no portaba documentación que demostrara su origen y que certificara la cadena de frío, aspecto fundamental a la hora de garantizar la seguridad e inocuidad de los alimentos", aseveró Jaén.

La Ley General del Servicio de Salud Animal No. 8495 le confiere al Senasa la potestad de actuar en coordinación con la Fuerza Pública, en el caso de confirmarse un contrabando.

En lo que llevamos del año en la frontera sur, las autoridades han evitado el ingreso ilegal de 92.000 kilos de harina de coquito, minerales para alimentación animal sin identificación, núcleo 'calfeed', pescado, camarón, carne de cerdo, res y huevos.

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