Expertos de Salud Animal buscan vampiros, los vectores más importantes

Por: Ángela Ávalos 19 julio, 2014

Expertos del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) se han dedicado a cazar murciélagos hematófagos (que se alimentan de sangre) para reducir el riesgo de transmisión del virus de la rabia en Tinoco de Palmar Norte, en Osa, zona sur.

La medida es una de varias que se están ejecutando en esa comunidad rural desde que se confirmó la muerte de un menor de nueve años , víctima de este virus, el miércoles anterior.

La mayor sospecha de las autoridades de Salud es que el niño se infectó a través de la mordedura de una ardilla, sufrida en mayo.

Los síntomas de la rabia aparecieron el 4 de julio , día en que su familia lo llevó a consulta médica en el Hospital Tomás Casas, de Ciudad Cortés.

Según explicó Jorge Conejo, veterinario del Senasa, los murciélagos hematófagos, conocidos como vampiros, están entre los principales transmisores del virus. A estos mamíferos voladores se les está cazando para aplicarles una sustancia en sus alas; luego, se sueltan.

La intención es que el animal vuele hasta donde vive con cientos de murciélagos más, estos inhalen la sustancia y mueran.

“La medida nos ayuda a disminuir la gran población de estos animales que hay en este lugar”, dijo el veterinario.

Adicionalmente, el personal captura ardillas para llevarlas al laboratorio de Senasa y revisar si están infectadas o no con este virus, y se está vacunando a todo el ganado de la zona.

Cerco al virus. La rabia se transmite a través de la saliva de animales infectados. Su periodo de incubación va de unos cuantos días a varios meses, explican los expertos.

Walter Alanis, funcionario del Senasa, preparó ayer varias dosis antirrábicas para vacunar al ganado de Tinoco, en Palmar Norte de Osa. El niño que murió de rabia vivía en esa comunidad. | ALFONSO QUESADA PARA LN
Walter Alanis, funcionario del Senasa, preparó ayer varias dosis antirrábicas para vacunar al ganado de Tinoco, en Palmar Norte de Osa. El niño que murió de rabia vivía en esa comunidad. | ALFONSO QUESADA PARA LN

Por eso, ellos recomiendan a quien es mordido por cualquier animal acudir a consulta médica antes de que aparezcan los virus, porque solo de esta manera la vacuna resulta efectiva.

Cuando se sufre de fiebre, dolor en articulaciones o parálisis muscular es demasiado tarde pues la muerte es inminente.

Según contó la ganadera Geovannia Alfaro, en Tinoco ya se había presentado antes un brote de rabia, hace unos 30 años. En ese entonces, recordó , la enfermedad mató a unos 15 perros.

Entre las medidas preventivas que se han tomado en estos días, se incluye la vacunación de la familia más cercana al menor fallecido, confirmó el médico Rónald Fallas, del Ministerio de Salud.

Los vecinos del pueblo de Tinoco, ubicado a los pies de una montaña, se encuentran tranquilos.

Lo único es que los pobladores tienen más cuidado al tratar con los animales silvestres que acostumbran llegar a sus casas, según contó Ángela Rodríguez.