Instrumental médico para cada uno de los bebés está numerado del 1 al 6

Por: Irene Rodríguez 12 mayo, 2015
La enfermera obstetra Ana Yancy Sanabria muestra la incubadora de transporte que se usaría en caso de traslados a otro hospital. | GABRIELA TÉLLEZ
La enfermera obstetra Ana Yancy Sanabria muestra la incubadora de transporte que se usaría en caso de traslados a otro hospital. | GABRIELA TÉLLEZ

Decidir el lugar no fue difícil, pero un simulacro ya les demostró que la sala de partos 19 del Hospital México es la idónea para recibir a los sextillizos.

El centro médico ya coordinó la logística de la entrada de dos ginecólogos, un anestesiólogo y los equipos de neonatólogo, enfermero y terapista respiratorio que atenderán a cada uno de los seis bebés.

A su lado, la sala 18 alberga ya incubadoras de transporte que pueden llevarse en una ambulancia, y el material estéril con el que se tratará a cada bebé. Los instrumentos están en paquetes aparte, rotulados con los números del 1 al 6.

Esta rotulación numérica también se encuentra en servicios del centro médico que podrían requerirse después del nacimiento: radiología, banco de sangre, laboratorio.

La cesárea está programada tentativamente para la próxima semana, pero el centro médico ya está listo por si se diera un nacimiento de emergencia, lo cual es posible.

No es recomendable que el embarazo vaya más allá de la próxima semana, que sería la número 28 de gestación, especialmente por la salud de la madre, una herediana de 34 años.

Instrumental médico se separó y enumeró para los bebés. | GABRIELA TÉLLEZ
Instrumental médico se separó y enumeró para los bebés. | GABRIELA TÉLLEZ

“Por sus dimensiones y peso, el útero tiene riesgo de ruptura, el volumen del útero causa restricción pulmonar y esto afecta a la mamá. Además, después de cierto tiempo, los fetos entran en una competencia por su crecimiento y nutrientes y podría haber falta de estos, por lo que no es bueno un embarazo prolongado”, dijo Sandra Vargas, jefa de Gineco-Obstetricia del Hospital México.

La especialista añadió que, si no se presentan complicaciones, la operación no debería durar más de lo que tarda una cesárea promedio, aunque sí será más compleja pues el útero está muy vascularizado (lleno de vasos sanguíneos) y esto podría hacer más complicada la cirugía.

Evolución. Tanto la madre como los bebés se encuentran estables, mas la logística es compleja por el alto riesgo del procedimiento.

“Estamos previniendo. Van a nacer prematuros y con muy bajo peso. Dos pesan menos de 700 gramos, los otros están en 700; por eso se necesita vigilarlos muy de cerca”, declaró Vargas.

La logística involucra coordinación con los hospitales San Juan de Dios, Calderón Guardia, de Niños y de la Mujer, no solo para los sextillizos, sino también para reaccionar ante complicaciones que puedan presentar otros recién nacidos.

“Tenemos suerte de que esto no haya sido en setiembre u octubre, con la cantidad de niños que nacen en esa época, porque ahí hubiera sido más difícil dar abasto con la demanda”, comentó la especialista.

De momento, la futura madre, de apellido Villegas, está bien de ánimo y recibe visitas de su madre y esposo en el hospital, donde se pretende evitarle el estrés.