Ministerio de Salud afirma que no tiene ingerencia pues se trata de actividades privadas donde tanto la pareja como el profesional a cargo del parto asumen toda la responsabilidad sobre lo que suceda

Por: Ángela Ávalos 1 mayo, 2016

Rafael Salazar Portuguez es el coordinador de la Comisión Nacional de Mortalidad Materno Infantil, del Ministerio de Salud.

Según Salazar, ni la Caja Costarricense de Seguro Social ni el Ministerio de Salud autoriza o avalan el parto en el hogar debido a que el país no reúne las condiciones suficientes para garantizar seguridad a la madre y al niño.

Rafael Salazar Portuguez, coordinador de la Comisión Nacional de Mortalidad Infantil y Materna: ‘Es un reto difícil de manejar’
Rafael Salazar Portuguez, coordinador de la Comisión Nacional de Mortalidad Infantil y Materna: ‘Es un reto difícil de manejar’

Esta es la entrevista completa con este especialista, quien también reconoce que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda respetar el derecho de la mujer o pareja que decida tener el parto en el hogar.

A partir de su experiencia, ¿se está volviendo más frecuente el interés de las mujeres por dar a luz en su casa?

En Costa Rica ya existen personas o familias que desean tener la atención del parto en su residencia, por experiencias en otros países como USA, México, Holanda, por experiencias con personas o familiares cercanas a ellas,etcétera. En Costa Rica, un porcentaje importante de profesionales no fomentamos el parto en el hogar, pues nuestro país no reúne las características de un país desarrollados, por ejemplo no tenemos vías alternas para desplazarnos entre otras. Oficialmente, como Ministerio de salud y CCSS no autorizamos ni avalamos el parto en el hogar hasta el momento actual.

¿Es una moda o existen razones de peso para que una mujer tenga más interés en parir en su hogar que en un hospital?

Podemos decir que es un moda. Sin embargo, si la mujer o la pareja desean tener el parto en su casa es porque siente mayor privacidad, una atención altamente personalizada y, además, conservan el ambiente familiar con las personas que ellas desean que estén presentes en dicho momento.

La OMS sugiere respetar el derecho a la mujer a decidir si quiere tener el bebé en el hogar. Foto: Melissa Fernández

¿Se mantienen las cifras de partos caseros estables o han detectado algún incremento?

Los nacimientos en el hogar han disminuido desde 1990. Parece ser que cada vez se tiene mayor conciencia de los riesgos a que se exponen al tener un parto en el hogar.

¿Cuál debe ser el papel de la doula en este proceso?

La doula es una persona cuyo papel es de una simple acompañante y no debe intervenir en la atención del parto ni dar ningún tipo de indicaciones, pues no está autorizada para atender partos y no están registradas en el Colegio de Enfermeras de Costa Rica.

¿Y cuál debería ser el papel de la partera?

Si hablamos de partera en nuestro país se refiere al profesional de enfermería obstétrica. Si no es así hablamos de parteras empíricas. En Costa Rica, desde hace ya bastante años el Ministerio de Salud realizó cursos de capacitación a las parteras empíricas para que se convirtieran en un agente de salud y le eliminamos la autorización de atender partos. El 100% de ellas lo comprendió muy bien y se dieron cuenta de los riesgos a los que se exponían. Todas las capacitadas no volvieron a atender partos. Sin embargo, ya algunas han vuelto a atender partos, principalmente en las comunidades indígenas o en poblaciones muy deprimidas económicamente. Estas aún no se han podido censar.

En la comisión, ¿han detectado algún tipo de intrusismo de parte de doulas o parteras?

Hemos recibido información --no confirmada todavía-- de personas que se hacen pasar por enfermeras obstétricas para atender estos partos --que son parte de un negocio-- y ni siquiera están registradas en el Colegio de Enfermeras. Se tiene conocimiento de personas inescrupulosas que se hacen pasar por enfermeras obstétricas. El año pasado, se dio información a la población en clínicas, hospitales públicos y privados de dicha situación.

¿Cuáles son los riesgos asociados que usted visualiza en este tipo de prácticas?

Los riesgos más importantes son: que se tenga un sufrimiento fetal agudo, que el líquido amniótico esté con meconio, que el feto no descienda adecuadamente y amerite en cualquiera de los casos una cesárea de emergencia. Además, que en el posparto que el útero no involucione adecuadamente, que se tenga una hemorragia y se desarrolle una hipertensión arterial aguda.

¿Llevan algún registro de las complicaciones que se han dado en los últimos años por estos casos?

No, no se tienen registros oficiales de estos casos.

El 98% de todos los partos que se registran en el país suceden en hospitales, la mayoría, de la CCSS. Foto: Melissa Fernández

¿Tiene el Ministerio de Salud alguna norma para regular o controlar los partos extrahospitalarios? ¿O están por la libre?

El Ministro de Salud, ante una consulta realizada por mi persona en el 2014, me dijo que, como son actividades privadas donde la pareja contrata un profesional y le paga, no tenemos ningún tipo de injerencia como tal. La mujer o su pareja al contratar a dicho profesional para atender el parto asume toda las responsabilidades y el profesional también asume las responsabilidades en lo referente a dicha atención.

¿Cómo se hace para registrar a estos niños o hacerles pruebas básicas para asegurar su buen estado como la vacunación inicial, las pruebas de tamizaje, el test de Apgar?

A estos niños generalmente la mujer los lleva al Ebáis para realizar su registro del nacimiento y ahí se les hace las pruebas pertinentes, o son detectados por los Ataps (técnicos en atención primaria de los Ebáis) en sus visitas programadas. Cuando son contratados profesionales por familias con poder adquisitivo, el responsable de la atención del parto debe llevar al pediatra o neonatólogo; él lo valora, le indica el tamizaje, hacen el registro oficial del nacimiento y se reporta a la CCSS igual como si se atendiera en un hospital privado si se siguen los protocolos establecidos para la atención del parto.

¿Qué dice la OMS sobre este tema?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha sugerido que cuando la mujer o la pareja quiera tener el parto en el hogar se debe respetar dicho derecho. Se debe también de cumplir con una serie de requisitos que se ha planteado en anteriormente, donde la pareja o en su efecto la mujer junto con el profesional se deben responsabilizar totalmente de dicha atención y del nacimiento de su hijo, y deben ser atendidas por un profesional debidamente capacitado.

La mayoría de las maternidades del país tienen unidades de cuidado intensivo neonatal para aquellos bebés que nacen con alguna complicación. (Foto: Albert Marín)

¿Cuáles son las medidas básicas que se deben asegurar si alguien, finalmente, decide dar a luz en la casa?

El parto en el hogar exige el cumplimiento de importantes requisitos. Además, la persona que asuma la atención de la labor de parto y el parto debe de conocer perfectamente el estado de salud de la mujer, sus factores de riesgo, el haber realizado el control prenatal y haber clasificado el riesgo de la mujer. La OMS recomienda que se debe tener acceso expedito a un hospital, o que la residencia se encuentre cerca de una institución hospitalaria.

Existen estudios realizados en Suiza y en Holanda y que se han publicado en el British Medical Journal donde han definido que los riesgos de tener el parto en el hogar no son mayores que tener el parto en el hospital, pero siempre que dicho parto se realice en mujeres que se encuentran exentas de complicaciones y con la asistencia de especialistas.

¿Cuáles serían los beneficios de un parto en casa?

El parto constituye un evento fisiológico que en la mayoría de los casos no requiere de intervenciones para provocar las contracciones, ni instrumental para la extracción del feto. La experiencia de tener el parto en la intimidad dentro del su propio mundo ( el hogar), sin prisas, respetando las diferentes fases de la labor del parto y del parto y respetando la posición más cómoda que la usuaria solicita, va a repercutir de manera positiva en la finalización del parto y de un posparto exento de complicaciones.

El parto hospitalario, al menos en Costa Rica, genera críticas entre las usuarias. Se han registrado supuestas situaciones de maltrato.

Para muchos de nosotros especialistas en Obstetricia ( médicos y enfermería), la labor de parto y el parto se ha convertido en una suerte de planteamiento tecnológico, y está documentado que en muchas ocasiones se interviene demasiado en dicha atención y que en la mayoría podrían haber evolucionado por sí solos sin problemas.

Una revisión de Cochrane, actualizada en el 2007, reafirma los beneficios del apoyo personalizado continuo a las mujeres durante el parto. Concretamente, la revisión llega a la conclusión de que el apoyo continuo reduce levemente la duración del trabajo de parto, aumenta las probabilidades de parto vaginal espontáneo y reduce de la necesidad de analgesia intra-parto. Además, las mujeres que reciben apoyo continuo tienen menos probabilidades de manifestar insatisfacción con respecto a sus experiencias de parto.

Es por esto que en nuestros hospitales públicos se ha normado que la usuaria durante la labor de parto al menos se encuentre acompañada por su pareja o por algún familiar que ella considere que deba acompañarle. En los hospitales privado el acompañante (su pareja o la persona elegida por la usuaria) la acompaña durante toda su labor, durante el parto y puede ingresar a la sala de operaciones si hay que realizarle una cesárea y posteriormente acompaña al neonatológo para que una vez que ha sido valorado el recién nacido el padre lo cangurea hasta que la madre ingresa a la habitación.

En los hospitales de la CCSS durante el parto y cesáreas el acompañante no puede ingresar por muchas circunstancias entre las más importantes: plétora de usuarias, instalaciones que no permiten tener a dichas personas.