Por: Irene Rodríguez 9 enero, 2014

El llamado que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) hizo en noviembre para que la población acudiera a vacunarse contra la influenza surtió efecto.

Datos suministrados por la CCSS revelan que aún falta un mes para finalizar la campaña y ya solo quedan 6.000 de las 460.000 dosis destinadas para esta época.

“Tenemos un número finito de vacunas y si estas se acaban antes de febrero ya no hay más, por eso le pedimos a la gente que acuda al centro de salud que le corresponde y se aplique la vacuna”, comentó Vicenta Machado, del Programa de Inmunizaciones de la CCSS.

Esta vacuna protege contra las tres cepas (de virus de la gripe) con mayor circulación en la región: AH1N1, AH2N3, y la influenza B.

La doctora Zayda Pacheco aplicó ayer la vacuna contra la influenza a José Pablo Rojas. en la Clínica Carlos Durán. | MARIANDREA GARCÍA PARA LN
La doctora Zayda Pacheco aplicó ayer la vacuna contra la influenza a José Pablo Rojas. en la Clínica Carlos Durán. | MARIANDREA GARCÍA PARA LN

“Son virus diferentes a los del año pasado, los virus cambian mucho, por lo que gente que se vacunó el año pasado no va a tener tanta protección y debe volverse a vacunar este año”, aseguró Machado.

No todas las personas deben recibir esta inoculación.

La CCSS definió poblaciones de riesgo en las que cuentan niños menores de dos años, adultos mayores, mujeres embarazadas con más de 20 semanas de gestación, personas con enfermedades crónicas como problemas renales, cáncer, problemas respiratorios serios, VIH y personas inmunosuprimidas.

“Los que menos asisten son los adultos mayores. Solo el 60% de las personas se vacuna. Esto nos preocupa”, dijo Machado.

La especialista agregó que toda vacuna tiene efectos secundarios, y estos pueden incluir malestar general y tener un pequeño resfrío.

“Hay gente que dice, ‘me vacuné y me dio gripe’, eso no es gripe es una reacción, porque es mucho menor a los síntomas que da la influenza”, explicó la experta.

En el mercado privado sí hay suficientes dosis de la vacuna, cuyo costo ronda los ¢7.000.