Por: Irene Rodríguez 4 diciembre, 2013

Miguel Yamuni ya no puede ser padre biológico con ayuda de la fertilización in vitro. Su tiempo para lograrlo pasó. Sin embargo, esto no se ha convertido en un impedimento para que él siga la lucha para lograr que esta técnica de reproducción sea una realidad para otras parejas en el país.

Este empresario forma parte del grupo de costarricenses que demandó al país ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para exigir su derecho a tener una familia.

Para Yamuni, la fertilización in vitro (FIV) no es una realidad aún a pesar del mandato de la Corte, porque los actuales diputados no han sabido negociar.

“No ha pasado nada no solo por culpa de los que están en contra (del tema), sino también (por culpa) de los que están a favor. Aquí fallan los diputados de los dos bandos”, aseguró Yamuni.

La falta de escucha es para este josefino la mayor dificultad.

“Ningún bando quiere ceder. Ceden más los que están en contra que los que están a favor. A nosotros no nos interesa cuál proyecto se apruebe; nos interesa que salga un proyecto que sea viable para todos los ticos”, añadió.

Y concluyó: “aquí lo que se está haciendo es condenar al pobre por ser pobre y por ser infértil”.