Propuestas para cambiar edad de retiro, cuotas y beneficios apenas empezarán a ser discutidos por representantes patronales, estatales y laborales

Por: Ángela Ávalos 20 septiembre
Mesa de diálogo de pensiones de la CCSS, 29 de junio de 2017
Mesa de diálogo de pensiones de la CCSS, 29 de junio de 2017

Cinco meses fueron insuficientes para que la mesa de diálogo a cargo de hacer una reforma a las pensiones de la Caja elaborara sus propuestas.

La presentación de informes técnicos y la evacuación de consultas de parte de los representantes de trabajadores, patronos y Estado se extendió más de lo previsto, y justifica la solicitud de ese foro para extender un mes más la discusión.

La solicitud sería estudiada por la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en su sesión de esta o de la próxima semana.

La información la confirmaron, por aparte, el representante patronal en esa mesa, Luis Mesalles, y el gerente de Pensiones de la CCSS, Jaime Barrantes.

Esta mesa inició funciones el 17 de abril, con el envío de informes técnicos a los 11 miembros que integran el foro. Los encuentros entre sectores comenzaron el 3 de mayo. La fecha límite estaba programada para el 30 de setiembre.

El grupo fue creado por acuerdo de Junta Directiva de la Caja para elaborar una o varias propuestas de reforma que le den sostenibilidad financiera al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

Uno de los principales insumos técnicos para esa discusión es el informe presentado por actuarios de la Escuela de Matemática de la Universidad de Costa Rica (UCR), en donde se advirtió la inminencia de una crisis si no se tomaban medidas urgentes.

Los actores
Los actores

El informe recomienda, entre otras cosas, elevar la edad de retiro (que podría subir de 65 a 70 años para quienes comenzaron a cotizar tarde), ajustar el número de cuotas para pensionarse y reducir el porcentaje del salario promedio que se recibirá como pensión en un futuro.

También se han estudiado documentos técnicos de la Superintedencia de Pensiones (Supén), dirección actuarial de la Caja, Organización Internacional del Trabajo (OIT) e Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), entre otros.

"Creo que están todos los elementos técnicos sobre la mesa para que los integrantes puedan llegar a alguna propuesta de opciones de fortalecimiento al IVM. Esperaría que, teniendo estos insumos, la mesa pueda llegar a hacer algún planteamiento", dijo Barrantes.

Según el gerente, los representantes laborales requirieron algún tiempo adicional para validar información con las organizaciones que representan.

La Nación intentó localizar a Marta Rodríguez y a Luis Chavarría para conocer los detalles de esa consulta, pero no fue posible conversar con ellos.

Para Mesalles, se han hecho propuestas generales sobre la dirección que cada sector piensa que deben llevar los cambios en edad, cuotas y beneficios.

También se han discutido ampliamente los cambios que deberían hacerse a la gestión administrativa para mejorar el funcionamiento del régimen de IVM, agregó el empresario.

"Estamos en la etapa de discusión y por ahora nada está escrito. El sector patronal está claro de que la solución a la sostenibildiad no es fácil. Precisamente, la mesa de diálogo se diseñó igual a la conformación de la Junta Directiva de la Caja (con representantes del Estado, patronos y trabajadores) para que haya diálogo entre las tres partes y llegar a una propuesta", dijo Mesalles.

Cambios urgentes

El proceso no ha estado exento de contratiempos.

Desde que se conformó la mesa, hubo dificultades para su integración pues surgieron cuestionamientos a varios de los nombres propuestos por aparentes deudas que tendrían con la seguridad social.

Además, el movimiento sindical en contra de elevar en 0,5 puntos porcentuales la cuota obrera frenó el avance de las discusiones apenas en su comienzo.

"Estamos en la etapa de discusión y por ahora nada está escrito. El sector patronal está claro de que la solución a la sostenibildiad no es fácil". Luis Mesalles

La última reforma que se hizo al IVM fue en el 2005.

En ese entonces, los principales cambios incluyeron el aumento de las cuotas mínimas para el retiro de 240 a 300, y el ajuste del mecanismo de cálculo de la pensión, dejando atrás el promedio de los salarios de los últimos cinco años para pasar a una pensión calculada con el promedio de los salarios de los últimos 20 años de trabajo.

En el marco de la actual discusión, la Defensoría de los Habitantes emitió 11 recomendaciones para que la mesa de diálogo tome en cuenta a la hora de realizar la propuesta final.

Entre esas 11 recomendaciones, destaca valorar la posibilidad de incluirun esquema de cotización diferenciada para que los trabajadores de mayores ingresos aporten más.

Adicionalmente, pide elaborar políticas de atracción de nuevos cotizantes, la realización de valoraciones anuales al IVM y evitar que se trasladen recursos del seguro de Salud al de pensiones.

"La Defensoría hace un llamado a no postergar decisiones y acciones que puedan causar un mayor perjuicio a la sociedad, por la mayor severidad que eventualmente tendrían las medidas", agrega el comunicado de esa institución.