Por: Ángela Ávalos 25 junio, 2014
JORGE CASTILLO
JORGE CASTILLO

“Dejo un hospital con procedimientos médicos y quirúrgicos del siglo XXI, colocado como el número uno en Costa Rica y Centroamérica, siendo uno de los grandes de América Latina.

”(...) Hemos abierto las puertas a los costarricenses de la medicina del futuro en el lugar donde nació el Seguro Social”.

Así concluye Luis Paulino Hernández Castañeda su informe escrito de labores tras 22 años como director del Hospital Rafael Ángel Calderón Guardia.

Hernández se acogió a la pensión por vejez el 10 de noviembre del año pasado, el mismo día que cumplió 62 años.

En el informe escrito que rindió ante las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) –disponible en la página web de la institución–, Hernández se concentra en destacar los logros médicos de su periodo como director (del 2 de enero de 1991 al 10 de noviembre del 2013).

Cita el edificio de patología, la sección de neurociencias y los laboratorios de hemodinamia y biología molecular, entre 26 obras en la parte médica. También las casi 21.000 operaciones y los 25.251 egresos registrados en el 2012, entre varios indicadores de gestión.

El ahora exdirector, sin embargo, dejó de lado el incendio que destruyó 6.000 m2 del edificio central, mató a 21 personas y redujo la capacidad instalada del hospital.

Debido a ese incendio, la junta directiva de la Caja lo despidió en el 2008 ; mas acciones suyas ante los Tribunales congelaron ese despido y permitieron su reinstalación.

Hernández tampoco cita en el informe decenas de procesos de investigación por supuestos casos de corrupción en varios servicios hospitalarios, pendientes al momento de su salida, y que justificaron la intervención del centro ordenada en mayo por la Caja.

Su rendición de cuentas ante las altas autoridades institucionales se limita a un listado de obras y a escasa información estadística para confirmar el avance experimentado por este centro hospitalario en casi 23 años al mando.

La Nación intentó coordinar una entrevista con él desde mayo, cuando trascendió la intervención del hospital. Al menos en 20 ocasiones se le intentó localizar (mensajes de texto y voz al celular, recados en su casa y con el abogado), pero no quiso la entrevista.

A través de su abogado, Luis Gerardo Ballestero Mora, el exdirector envió un mensaje escrito explicando las razones por las cuales no podía hablar (lo atribuyó al caso de ortopedia , actualmente en manos de la Fiscalía), y refirió a su informe de labores.

Esta fue la respuesta que envió Hernández Castañeda cuando se le solicitó una entrevista para hablar de la situación del Calderón Guardia. | DISEÑO LN
Esta fue la respuesta que envió Hernández Castañeda cuando se le solicitó una entrevista para hablar de la situación del Calderón Guardia. | DISEÑO LN

¿Lo logró? Originario de Paso Tempisque, en Carrillo, Guanacaste, Hernández Castañeda es médico cirujano de la Universidad Autónoma de Puebla, en México. Es licenciado en Administración de Servicios de Salud, de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Antes de ser director del Calderón, fue médico en la Clínica Central de Heredia, trabajó en emergencias del hospital San Vicente de Paul, y dirigió la Clínica Jiménez Núñez, en Goicoechea, entre otros puestos. En 1991, la CCSS lo nombró director del Calderón.

Quienes lo conocieron o trabajaron con él, coinciden en describirlo como un amante del protocolo y de cultivar las buenas relaciones.

También hay quienes le reclaman su falta de acción: “Siempre le externamos la preocupación por las muchas denuncias de tráfico de influencias, de ineficiencia en las jefaturas... consideramos que a él le faltó una acción más ejecutiva”, dijo Luis Chavarría, secretario general de la Unión de Empleados de la Caja (Undeca), el principal sindicato de la institución.

“Ya pensionado, pretendía un alto cargo de quedar Liberación Nacional. Se hablaba de la presidencia ejecutiva de la CCSS o del Ministerio de Salud”, agregó el sindicalista.

El jefe de la unidad de cirugía del hospital, Raúl Valverde Robert , denunció en una entrevista con este medio las veces en que, infructuosamente, solicitó a Hernández trasladar a instancias mayores la investigación por el aparente fraude en Ortopedia, por $2,3 millones.

“Sí, vamos a ver, vamos a ver, voy a ver qué pasa, voy a ver qué pasa”, fue la respuesta que el exdirector le dio varias veces, sin actuar con celeridad, dijo Valverde.

Lo mismo, aparentemente, sucedió en Odontología, una de las siete áreas intervenidas y que dependía de la dirección médica. “Esto era una anarquía, era tierra de nadie”, denunció un trabajador en el informe sobre ese servicio.