Por: Ángela Ávalos 3 junio

En el Hospital Max Peralta de Cartago, el uso de uñas postizas por parte del personal de salud se está convirtiendo en todo un reto cuando se trata de prevenir infecciones nosocomiales.

La directora de ese hospital, Krissia Díaz, reconoció que le está costando convencer al personal sobre los riesgos que esto puede traer en la atención de los pacientes.

Este hospital sigue las normas generales que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tiene sobre uniformes y presentación de personal de salud.

Sin embargo, para este centro, como para otras unidades, el uso de uñas postizas o pintadas, y la salida de personal a la calle con vestimenta hospitalaria, sigue siendo un desafío.

“La parte que está menos regulada en la Caja es la de gabachas, estetoscopios y corbatas. No hay nada totalmente claro. De lo que se trata es ir por etapas: primero, se le informa a los funcionarios el reglamento. Luego viene la parte de los recordatorios; y si no hacen caso, las sanciones”, dijo Díaz.

En el Hospital San Juan de Dios la Unidad de Prevención y Control de Infecciones (UPCI), mantiene en su programa cursos permanentes, como el que se le dio a Enfermería a finales de mayo.

Kattia Amador Ramírez, coordinadora de esa Unidad, asegura que solo la educación constante al personal permitirá generar cambios de comportamiento.

Los trabajadores de distintos hospitales han solicitado tener una mayor y mejor disponibilidad de vestidores y casilleros para guardar sus cosas personales. Este requerimiento lo incluirá el futuro hospital de Cartago.