Protocolo para atención de candidatos a fertilización 'in vitro' estaría listo a principios del segundo semestre

Por: Ángela Ávalos 17 mayo, 2016
Unibe administra 36 Ebáis de la zona este, en comunidades como Montes de Oca, Curridabat y La Unión. En total, atiende las necesidades en salud de unos 200.000 habitantes. | ARCHIVO/RAFAEL MURILLO
Unibe administra 36 Ebáis de la zona este, en comunidades como Montes de Oca, Curridabat y La Unión. En total, atiende las necesidades en salud de unos 200.000 habitantes. | ARCHIVO/RAFAEL MURILLO

Los Ebáis de todo el país podrán referir directamente a los hospitales México y Nacional de las Mujeres a las parejas con dificultades para concebir, sin necesidad de pasar por trámites en los hospitales regionales o periféricos.

Esta medida forma parte del protocolo de atención de infertilidad de baja complejidad, por lo que no incluye la fertilización in vitro.

Fue presentado por las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) la mañana de este martes y se pondrá en ejecución a partir del segundo semestre de este año, informó la presidenta ejecutiva de la Caja, María del Rocío Sáenz Madrigal.

Este protocolo busca unificar la atención en todos los centros del país, la cual estaba dividida hasta ahora.

En un principio, se referirán parejas a los servicios de reproducción humana de los hospitales México y Nacional de las Mujeres, donde desde hace varios años se realizan, anualmente, unas 600 inseminaciones artificiales.

Ese documento también busca reforzar la atención de infertilidad en el Hospital San Juan de Dios y Calderón Guardia, para que estos se incorporen pronto al tratamiento de estos pacientes.

El protocolo para la atención de casos de infertilidad de alta complejidad, en donde están los tratamientos de fertilización in vitro, tiene un 95% de avance y quedará listo, a más tardar, en junio, informó Fiorella Bagnarello González, coordinadora de la comisión técnica en fertilización in vitro de la Caja.

En las situaciones de baja complejidad, Bagnarello explicó que se pretende poner a disposición de los pacientes, en un periodo que no supere los tres meses, la posibilidad de contar con un diagnóstico sobre cuál es su problema de infertilidad, así como la definición de cuál tratamiento es el más adecuado para cada situación particular.

Los tratamientos para casos de baja complejidad incluyen el coito programado y la inseminación artificial.

Sáenz Madrigal reconoció que la CCSS ha tenido que "acelerar para disponer de la técnica (in vitro) a la mayor brevedad".

Esta institución debe tener listo, en un plazo no mayor a dos años, un Centro Nacional de Fertilización in vitro, con personal y equipo preparados para la atención de pacientes.

Estas acciones responden a una resolución del 1.° de marzo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), que dio por válido el decreto del presidente Luis Guillermo Solís, emitido para regular la FIV y con eso acatar la sentencia que impuso ese mismo tribunal desde noviembre del 2012.

Se calcula que una de cada siete parejas recurrirían a esa técnica de reproducción asistida, pero esta es apenas una cifra preliminar.

Según estadísticas internacionales, la CCSS considera que un 80% de los casos de infertilidad se resuelven con técnicas diferentes a FIV.