Pacientes y funcionarios se exponen a amenazas de delincuentes; autoridades trabajan en protocolo en caso de crisis

Por: Ángela Ávalos 13 febrero

Personal y pacientes del Centro de Atención Integral en Salud (CAIS), en Desamparados, han sido víctimas de amenazas, maltratos y extorsiones de parte de delincuentes que merodean y hasta ingresan al edificio.

Estos hechos llevaron a las autoridades del Colegio de Médicos y Cirujanos a solicitar a la Fuerza Pública incrementar la presencia de oficiales en los alrededores del CAIS, también conocido como Clínica Marcial Fallas.

El presidente de ese colegio, Andrés Castillo Saborío, se reunió este lunes con autoridades de salud y seguridad de aquel cantón josefino para elaborar un protocolo que permita atender adecuadamente las situaciones críticas en el CAIS.

"Este acercamiento obedece a la necesidad involucrar a las autoridades de la clínica, Fuerza Pública y fuerzas vivas de la comunidad. Debemos proteger a los pacientes y procurar la debida atención de quienes acuden a este centro médico, además de la protección del personal, quienes han sido víctimas de amenazas", dijo Castillo en un comunicado de prensa.

El CAIS de Desamparados atiende, cada día, unos mil pacientes entre consulta externa y Emergencias.
El CAIS de Desamparados atiende, cada día, unos mil pacientes entre consulta externa y Emergencias.

La reunión de este lunes fue motivada, según el Colegio, por la poca respuesta recibida a las demandas de la población afectada.

En esta cita participaron Castillo Saborío, Alejandro Madrigal y Dayanna Rodríguez, como representantes del Colegio de Médicos.

También asistió Carolina Hernández, coordinadora del área de Servicio de Emergencias de la Clínica Marcial Fallas, y representantes de la Fuerza Pública.

Hace ocho días, funcionarios de este CAIS realizaron una huelga en protesta por la falta de seguridad en los alrededores y dentro de las instalaciones, así como por la carencia de personal para dar abasto con las necesidades del cantón.

Según informó posteriormente la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el movimiento de protesta finalizó tras acordar el reforzamiento de la seguridad mediante una ampliación del contrato con una empresa especializada.

Mientras ese convenio se concreta –se prevé para octubre– el reforzamiento se hará con oficiales de la propia institución.

La CCSS también anunció una redistribución de las plazas para el servicio de Emergencias.

Esto permitirá tener nueve médicos en el primer turno, siete en el segundo y cinco en el tercero para agilizar y mejorar la calidad de la atención.

La institución, además, hará un estudio de demanda y otro de estructura organizacional en este centro de salud.

De acuerdo con la Caja, el CAIS de Desamparados atiende alrededor de 1.000 pacientes diarios entre la consulta especializada y emergencias.