Por: Irene Vizcaíno 31 mayo, 2016
Los peones agrícolas que trabajan a la intemperie y se exponen a altas temperaturas, sin hidratación, tienen altas posibilidades de desarrollar enfermedades renales. | JORGE CASTILLO/ARCHIVO
Los peones agrícolas que trabajan a la intemperie y se exponen a altas temperaturas, sin hidratación, tienen altas posibilidades de desarrollar enfermedades renales. | JORGE CASTILLO/ARCHIVO

Peones agrícolas con males renales llegan a su casa por las noches para practicarse una diálisis peritoneal y volver a trabajar al día siguiente.

Esa posibilidad la tienen trabajadores salvadoreños, quienes ya no deben acudir a centros de salud para someterse al tratamiento.

Por esa ventaja es que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) estudia la posibilidad de importar la técnica, sobre todo, para facilitarles la vida a cientos de peones guanacastecos que sufren de este mal crónico.

La enfermedad renal crónica ocurre cuando un riñón no funciona bien, lo que incide en que la persona experimente problemas para eliminar las toxinas del cuerpo a través de la orina.

La diálisis peritoneal permite sacar del organismo esas sustancias mediante un tubo que ingresa por la pared abdominal y por el cual se aspiran.

Un estudio realizado a lo largo de ocho años por la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de la Caja, determinó que los peones agrícolas que trabajan a la intemperie y sometidos a altas temperaturas tienen altas posibilidades de desarrollar la enfermedad.

“Es importante conocer esa experiencia (de El Salvador) con la finalidad de determinar si se puede utilizar en Costa Rica, especialmente en los pacientes de Guanacaste, donde los estudios revelan que la incidencia de la enfermedad es más elevada que en las otras seis provincias”, dijo la presidenta de la Caja, María del Rocío Sáenz, en un comunicado.

Con ese objetivo, se conformó una comisión coordinada por salvadoreños para “analizar intervenciones costo-efectivas para el tratamiento de esta población”.

“Por ejemplo, en el grupo de 50 a 59 años, la tasa de hospitalización es en la provincia de Cartago de 400 pacientes por cada 100.000, mientras que los hospitales de Guanacaste, esa cifra es de 1.100 por la misma constante y para el mismo grupo poblacional”, explicó la institución.

Cañas, Bagaces, Santa Cruz y Carrillo son las zonas de donde procede la mayoría de estos pacientes.

También, los números de egresos, Guanacaste repunta, pues de 387 registrados en el 2015, el 25% son de aquella provincia. Los cantones con más pacientes fueron Liberia, Cañas, Bagaces, Carrillo, Santa Cruz, Liberia y Nicoya.

El Centro de Atención Integral en Salud (CAIS) opera una unidad de diálisis intermitente en dos turnos, lo que permite atención de 6 a. m. a 10 p. m. Actualmente, atiende a 18 pacientes en diálisis intermitente y 22 en diálisis ambulatoria, según la Caja de Seguro.

El CAIS de Cañas también participará en la comisión para evaluar si la técnica se trae a Costa Rica.