Institución no ha revelado aún costos operativos anuales de Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad, que debería estar construida en noviembre

Por: Ángela Ávalos 4 abril

Los costos de construir y equipar el centro de la Caja responsable de hacer fertilización in vitro pasaron de $3,8 millones a más de $6,5 millones.

Las razones del incremento se desconocen, como también la justificación institucional para levantar la futura Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad en el Hospital Nacional de las Mujeres, llamado antes Maternidad Carit.

Una primera propuesta elaborada por un equipo de especialistas en Reproducción Humana convocados por la propia Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en el 2013, estimó el costo de la construcción y el equipamiento en $3,8 millones.

Así lo informó a La Nación en noviembre del 2014 Ana Guzmán Hidalgo, quien entonces fungía como coordinadora de la comisión institucional responsable de este tema.

Ese equipo estuvo integrado por 14 personas; entre ellos, Gerardo Escalante López y Delia Ribas Valdez --pioneros de la fertilización in vitro en el país--, el ginecólogo, perinatólogo y especialista en Reproducción Humana del Hospital México, Nelson Acuña Durán, y el ginecólogo del Hospital San Juan de Dios, Óscar Cerdas Salas.

Además, había tres ingenieros de la Unidad de Proyectos Hospitales Nacionales y de la Dirección de Equipamiento Institucional, y especialistas en Enfermería.

En ese entonces, al centro se le bautizó como Unidad de Fertilización in Vitro y Transferencia Embrionaria, o Fivte.

Sin embargo, en enero de este año la Caja informó de que el centro tendría otro nombre y se ubicaría en el Hospital Nacional de las Mujeres con un costo superior a los $6,5 millones.

Desde el 8 de marzo, La Nación intentó localizar a través de la oficina de prensa de la Caja a la gerenta médica María Eugenia Villalta Bonilla, y a Fiorella Bagnarello González, actual coordinadora de la comisión técnica en fertilización in vitro de la Caja.

Luego de múltiples gestiones de prensa, no fue posible conversar con ellas para que se refirieran, entre otras cosas, a las razones del incremento en los costos, y a la justificación técnica para elegir al Hospital de las Mujeres para ubicar la unidad.

Con Villalta y Bagnarello también se quería actualizar el estado del proceso de licitación, conocer los costos anuales de operación del futuro servicio y saber en qué fase está la búsqueda de las fuentes de financiamiento para este proyecto.

Esto último tenía que estar listo en febrero anterior. La definición estaba a cargo de la Gerencia Financiera de la Caja.

"(...) si se decide desarrollar un nuevo centro en un hospital que carece de estas características, se tendrá que invertir para desarrollarlo. En otros centros, solo había que reorganizar". Danilo Medina, Hospital Calderón Guardia.

Hace un año, la CCSS dio a conocer la realización de un nuevo diagnóstico de necesidades, luego de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) resolvió, 1.° de marzo de 2016, que el decreto presidencial para regular ese procedimiento era válido para cumplir la sentencia impuesta por este tribunal en noviembre del 2012.

En ese momento, la presidenta ejecutiva de la Caja, María del Rocío Sáenz Madrigal, manifestó que la intención era poner en marcha estos tratamientos "de la manera más pronta y oportuna".

Sin información

Este diario consultó paralelamente a varios miembros de la primera comisión de expertos.

El médico Gerardo Escalante López admitió que se sorprendió al enterarse, por vías no oficiales, que el costo prácticamente se había duplicado.

"No tengo conocimiento de los factores que llevaron al aumento del costo. Supongo que tienen que ser factores propios de la infraestructura que tienen que instalar en la Maternidad Carit (Hospital Nacional de las Mujeres) lo cual, eventualmente, no hubieran tenido que hacer en un hospital clase A", manifestó Escalante haciendo referencia a centros como los ubicados en San José (México, Calderón Guardia y San Juan de Dios).

¿Era más recomendable instalar ese servicio en un hospital de tercer nivel, como el México o el San Juan?, se le preguntó al experto.

"La unidad que se va a crear es una unidad cuaternaria, que es el nivel más alto de complejidad. Los hospitales nacionales le referirán pacientes. Si esta unidad hubiera estado en el México, Calderón o San Juan hubiera sido más barato ponerla a funcionar y, por supuesto, más rápido", respondió Escalante.

Nelson Acuña Durán, especialista en Reproducción Humana del Hospital México, ante consulta de La Nación confirmó su partición en la primera comisión convocada por la CCSS para elaborar una propuesta y plan funcional para crear una unidad de fertilización in vitro y transferencia embrionaria.

"En algún momento, y sin información oficial, se conformó otra comisión que fue la que retomó el proyecto. En nuestro caso, llegamos hasta el punto de firmar los planos. Pero tal parece que ese proyecto se desechó, se conformó otro grupo y ellos fueron los que elevaron el costo.

"Coincido en que si se hubiera elegido el San Juan, el México o el Calderón, cualquiera de estos tres hospitales está en capacidad de albergar y manejar las complejidades de estos procedimientos.

"Pero cuando pregunté por el criterio técnico para decidir la sede dijeron que esto se había manejado al más alto nivel", explicó Acuña, quien además ha participado como experto en la elaboración del reglamento para in vitro, del Ministerio de Salud, y es miembro de la comisión que estudia este tema en el Colegio de Médicos y Cirujanos.

Danilo Medina Angulo, jefe de Gineco-Obstetricia y Neonatología del Calderón, recordó que otros jefes como él fueron citados por la Gerencia Médica alguna vez para estudiar el tema.

Los recientes casos de menores de edad que resultaron embarazadas tras haber sufrido una violación, reactivaron la petición de grupos pro derechos sexuales. Estas organizaciones demandan al Estado permitir el aborto terapéutico o impune en cuando se dan situaciones de violencia sexual. (Foto con fines ilustrativos) | ARCHIVO/JORGE CASTILLO
Los recientes casos de menores de edad que resultaron embarazadas tras haber sufrido una violación, reactivaron la petición de grupos pro derechos sexuales. Estas organizaciones demandan al Estado permitir el aborto terapéutico o impune en cuando se dan situaciones de violencia sexual. (Foto con fines ilustrativos) | ARCHIVO/JORGE CASTILLO

"Reconociendo de que un centro de alta tecnología como ese necesitaba claramente un centro médico de alta complejidad, nosotros nos pusimos a la orden.

"Me parece que cualquier centro de alta complejidad debería estar en un hospital que tenga todas las condiciones biomédicas y tecnológicas necesarias, incluyendo los servicios de cuidados intermedios quirúrgicos, Patología y todo lo que es el sistema de laboratorio biomolecular.

"Pero si se decide desarrollar un nuevo centro en un hospital que carece de estas características, se tendrá que invertir para desarrollarlo. En otros centros, solo había que reorganizar", explicó Medina.

La jefa de Enfermería del Hospital San Juan de Dios, Viriam Mejías Padilla, considera que el Hospital Nacional de las Mujeres "está muy bien preparado para sumir esa esta responsabilidad".

Más allá del plazo

La Caja anunció en enero que esta la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad estaría lista en noviembre.

La Contraloría General de la República (CGR) les autorizó realizar una contratación directa concursada, el 21 de diciembre anterior.

Entre los razonamientos de la Contraloría para dar su aval está todo el proceso por el cual ha pasado el país en este tema, que incluye la prohibición de la fertilización in vitro, en marzo del 2005, por la Sala Constitucional, y la orden de la Corte IDH, de noviembre del 2012, que obliga al país a reinstalar este tratamiento.

Según la CGR, la fecha límite para realizar en la Caja esta técnica de reproducción asistida es el 11 de setiembre de este año, pero la CCSS ha insistido desde el 2016 en que requerirá de, al menos, dos años para levantar el centro, equiparlo y preparar el personal.

Ese plazo, para la CCSS, se cumple en el 2018.

"La unidad que se va a crear es una unidad cuaternaria, que es el nivel más alto de complejidad.  Si esta unidad hubiera estado en el México, Calderón o San Juan hubiera sido más barato ponerla a funcionar y, por supuesto, más rápido". Gerardo Escalante, pionero de fertilización in vitro.

Esta Unidad es el último eslabón en una cadena de atenciones que la institución espera dar a las parejas con infertilidad, que se inicia en los Ebáis, según el protocolo de casos de baja complejidad que dio a conocer la Caja en mayo del año pasado.

Antes de llegar a la Unidad de Medicina Reproductiva de Alta Complejidad, las personas que no puedan concebir recibirán un diagnóstico sobre su problema y se decidirá si se les pueden dar otros tratamientos.

La Caja calcula que un 80% de los casos de infertilidad se resuelven con técnicas diferentes a FIV, como el coito programado (relaciones sexuales dirigidas) y la inseminación artificial o inseminación intrauterina.

Los tratamientos de alta complejidad, a cargo del nuevo centro, incluirán la reproducción asistida mediante in vitro, la transferencia embrionaria y la inyección introcitoplasmática de espermatozoides.

Según anunció la Caja en enero, en el laboratorio trabajarán 25 personas, entre especialistas en reproducción humana, psicólogos, trabajadores sociales y personal administrativo.

Por año, se atenderán alrededor de 170 pacientes.

A nivel privado, el 8 de marco nació la primera bebé concebida mediante esta técnica, tras la reactivación del procedimiento en el país.

Los padres de la menor se realizaron el tratamiento en un centro particular.