Especialistas recomiendan revisar con detenimiento cada mes todos los lunares del cuerpo

Por: Patricia Recio 21 mayo, 2015

Cada año 100 personas son diagnosticadas con un subtipo de cáncer de piel poco frecuente pero altamente mortal llamado melanoma.

Pese a que la incidencia de este mal es de cuatro de cada 100 enfermos de cáncer, anualmente unas 40 personas fallecen a causa de esta enfermedad.

En el marco del Día Mundial de la Prevención del Melanoma, la Caja Costarricense de Seguro Social mostrará este viernes una serie de mensajes en redes para dar a conocer el riesgo del melanoma y la sobreexposición a la radiación solar y la importancia de la detección temprana de este tipo de cáncer.

El llamado del personal de salud se basa en dos medidas: reducir la sobreexposición al Sol para evitar el riesgo y mantener vigilados los lunares para saber cuándo cambian y detectar un posible melanoma a tiempo de curación.

Los especialistas recomiendan observar por completo la piel cada mes, sin ropa y con la ayuda de espejos.

El estar pendientes de los cambios de color, tamaño y forma en los lunares nuevos o viejos, permitirá reportar al médico las diferencias, con el objetivo de que el dermatólogo haga una revisión más exhaustiva y determine si se trata de un caso de sospecha de melanoma.

Uno de los aspectos importantes del autoexamen de piel es ese especial énfasis en las áreas de difíciles de ver, como el cuero cabelludo, extremidades inferiores, la espalda y la parte de atrás del muslo.

"Si usted no ve, no sospecha, no consulta y no detecta a tiempo, por eso todo comienza con verse", dice la dermatóloga Aida Lara, miembro de la Coordinación Técnica del Cáncer de la Caja Costarricense de Seguro Social, quien enfatiza que la base de la detección temprana es conocimiento del propio cuerpo.

El melanoma tiene la desventaja de que no presenta síntomas en etapas tempranas pero tiene la ventaja de que puede verse a simple vista, algo que solo sucede en este tipo de cáncer; por lo tanto, las personas que tienen más riesgo, pero están atentas a los cambios en su piel, elevan su nivel de protección, pues podrían ser atendidos de manera oportuna, explicó Lara.

Cámaras de bronceado duplican riesgo de cáncer de piel. | ARCHIVO
Cámaras de bronceado duplican riesgo de cáncer de piel. | ARCHIVO

De acuerdo con los datos de la Caja, el mayor número de casos corresponde a personas entre los 50 y 74 años, aunque existen casos en personas más jóvenes, incluso desde los 15 años.

Autoexamen. Como parte de las claves para el autoexámen, los médicos han definido lo que se conoce como la regla del ABCDE de la detección.

La regla ayuda a recordar los cambios sujetos de sospecha, de tal forma que la A es de asimetría, que el lunar sea disparejo cuando es visto en sus dos mitades; B es de borde irregular; C tiene variaciones de color, como manchas, tonos de marrón, negro, gris, rojo, azul y blanco; D se refiere al diámetro, si el tamaño es mayor de 6 milímetros, más grande mayor del tamaño del borrador de un lápiz común; y E es de evolución o elevación, que haya cambiado en las últimas semanas, forma o superficie, sangrado, formación de costras, o síntomas de picor e hipersensibilidad que tenga cierto abultamiento.

Es posible que algunas personas tengan hasta 200 lunares en el cuerpo y que ninguno de ellos llegue a ser maligno. Sin embargo, es importante saber dónde están y cómo son, porque alguno que haya estado allí por mucho tiempo sin cambiar o alguno de reciente aparición en cualquier etapa de la vida, puede comenzar a desarrollarse maligno.

Además de la importancia del autoexamen, la jefa de dermatología del Hospital Calderón Guardia, Roxana Gaspar advirtió sobre la importancia elevar la protección y evitar la exposición intensa y prolongada a los rayos del Sol.

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