Manejo es igual que en cualquier otro niño con esta condición; prueba en líquido amniótico dio negativa para zika, pero faltan más pruebas confirmatorias

 20 mayo, 2016

En revisión médica constante durante un año para determinar el grado de afectación que podría tener su condición. Así está el primer posible caso importado de microcefalia relacionado con zika.

Su manejo no varía de cualquier otro caso de microcefalia por cualquier otra causa. En todos, las citas médicas constantes (su frecuencia varía según el nivel de gravedad del trastorno) y la aplicación de pruebas para evaluar el desarrollo son parte del tratamiento.

Daniel Salas, de la Unidad de Vigilancia de la Salud del Ministerio de Salud, confirmó que la menor nació ayer en el Hospital Calderón Guardia y que allí permanece en observación por un equipo interdisciplinario. Su madre, una mujer de 24 años, confirmó que en El Salvador, su país natal sí le dijeron que tenía zika desde noviembre, pero no hay una prueba confirmatoria de laboratorio. Ella ingresó a Costa Rica en abril pasado y los primeros días estuvo en la provinica de Limón.

"Estamos hablando con las autoridades salvadoreñas para determinar si hay alguna prueba clínica. Lo que que ella nos cuenta es que vivía en una zona de El Salvador donde había casos de zika, y como ella comenzó a manifestar síntomas, pues le diagnosticaron zika", afirmó Salas.

La microcefalia es una afección en la que la cabeza del individuo es mucho más pequeña que la de otras personas de su misma edad y sexo. La malformación tiene lugar en el vientre materno, cuando el cerebro del feto crece menos de lo normal. En la mayoría de los casos, esta condición se forma en los primeros tres meses de gestación, que es cuando el cerebro y sus conexiones se desarrollan. Si surge algo que interrumpa ese desarrollo (virus, bacteria, a veces la misma genética) la microcefalia es una posible consecuencia.

La joven, vecina de Sámara, Nicoya, se enteró por la prensa de que era el primer caso autóctono de zika. Esta foto se tomó 15 días antes del parto. | ARCHIVO/ALONSO TENORIO
La joven, vecina de Sámara, Nicoya, se enteró por la prensa de que era el primer caso autóctono de zika. Esta foto se tomó 15 días antes del parto. | ARCHIVO/ALONSO TENORIO

En Costa Rica, se dan entre 20 y 30 casos al año. En 2015 se registraron 27.

Salas aseguró que ya se le realizó una prueba en el líquido amniótico del bebé y resultó negativo por zika, pero aún falta hacer una prueba más de rastreo del virus en la sangre del cordón umbilical para determinar si hay nexo.

Las consecuencias que esta niña pueda tener varían según la gravedad del mal, por ello se mantiene en monitoreo constante.Estas dependerán de cuánto menor sea el tamaño de la cabeza y, por ende, el tamaño del cerebro. En algunos casos, no hay mayores consecuencias; en otros, puede presentarse retardo mental, dificultades en la coordinación y el equilibrio, convulsiones, distorsiones faciales y enanismo.

No hay tratamiento para agrandar la cabeza o revertir las complicaciones. Se busca dar una vida más funcional a quien lo padece, con terapias de lenguaje y terapias motoras, entre otras.

Medidas. El especialista aseguró que este posible caso tampoco varía las medidas que el país toma para el control de las mujeres embarazadas.En el país ya se han registrado dos casos de mujeres embarazadas con el virus, en un caso el bebé nació sin problemas, el segundo aún no ha nacido, pero los ultrasonidos han mostrado que su evolución es normal.

"Desde hace meses nosotros estamos con la campaña y seguimos todo lo que dice la OMS (Organización Mundial de la Salud). Incluso ahora también le estamos pidiendo a las mujeres embarazadas que utilicen condón en sus relaciones sexuales para evitar un posible contagio sexual, sabemos que el riesgo es muy bajo, pero igual existe", aseveró Salas.

También se le recuerda a la población la importancia de reducir los criaderos del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad. Para ello se requiere que las personas no acumulen agua en recipientes, tengan sus floreros con tierra y no con agua, limpien las canoas y no acumulen llantas o neumáticos que ya no utilicen.