Mayoría de víctimas tenía menos de dos años de edad y entró al centro de salud con otros padecimientos

Por: Ángela Ávalos 6 mayo
El lavado de manos es el arma más poderosa contra las infecciones respiratorias, debe hacerse a conciencia y no por salir del paso. | ARCHIVO
El lavado de manos es el arma más poderosa contra las infecciones respiratorias, debe hacerse a conciencia y no por salir del paso. | ARCHIVO

Entre el 2015 y 2016, fallecieron 17 chiquitos debido al ataque de bacterias, muchas de ellas resistentes a los antibióticos conocidos y disponibles para el tratamiento de los enfermos.

Estos registros son del Hospital Nacional de Niños.

La mayoría de estas víctimas mortales son menores de dos años, muchos de ellos recién nacidos, que ingresaron a ese centro de salud con otros padecimientos y que por su alta vulnerabilidad adquirieron infecciones ahí, explicó la infectóloga pediatra de ese hospital, Marcela Hernández de Mezerville.

Solo el año pasado, 93 menores de todo el país tuvieron que ser internados con gérmenes multiresistentes.

Los más comunes son S. aureus, E. coli, Pseudomona y K. penumoniae, que obligaron a aislar a estos enfermos y darles cuidados especiales.

De acuerdo con datos facilitados por Hernández, de los 11 niños que murieron en el 2015 con infección bacteriana, dos fueron víctimas de bacterias resistentes. Un año después, fallecieron seis niños por la misma causa, de los cuales dos fueron afectados por bacterias resistentes a los medicamentos disponibles.

"La mayoría ingresó con alguna otra patología que los hace más propensos a infectarse con gérmenes multirresistentes. La mortalidad, como en cualquier otra enfermedad, también afecta a los niños con comorbilidades (otros padecimientos asociados) y menores de dos años, fundamentalmente neonatos, pacientes pequeños de cuidados intensivos, que son los que están intubados, con catéteres y sondas... tienen mucho lugar de entrada para las bacterias", explicó la infectóloga.

La directora de ese hospital, Olga Arguedas Arguedas, reconoció que a pesar de que el centro hace todo el esfuerzo para tener solución alcohólica y lavatorios en todas los servicios, han detectado fallos en el cumplimiento del protocolo de lavado, tanto en personal de salud como de padres de pacientes internados y otras personas que visitan el hospital.

"En Costa Rica, y en el mundo entero, estamos enfrentando un problema creciente de bacterias resistentes a los antibióticos que aparecen en los hospitales, y la forma en que estas bacterias se pasan de persona a persona es a través de manos contaminadas.

"2016, 93 pacientes con infecciones por gérmenes multirresistentes en el Hospital de Niños. Estos pacientes requieren aislamientos que nos ponen en graves problemas porque tenemos que cerrar servicios, disminuir número de camas para mantenerlos aislados, hospitalizaciones prolongadas y uso de tratamientos mezclados o super sofisticados para lograr curarlos. Esto van en aumento exponencial", advirtió Arguedas.

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Llamado a extremar higiene de manos

Los especialistas de ese hospital pediátrico difundieron la información de cara al pico de infecciones respiratorias que se presenta todos los años por estas fechas.

En lo que va de este año, se han presentado 3.860 pacientes con enfermedades de las vías respiratorias, y se espera que se empiece a dar un incremento de consultas y hospitalizaciones a partir de julio, dijo Hernández.

En el 2015 y 2016, este hospital vivió una verdadera emergencia con infecciones respiratorias agudas graves (IRAG), que saturaron prácticamente todos los servicios.

El año pasado, se llegó a internar hasta 34 pacientes graves por semana, en un pico respiratorio que se inició antes de lo previsto: en mayo se estaban viendo los casos que tenían que aparecer entre julio y agosto.

Esto llevó al Ministerio de Salud a declarar alerta sanitaria en todo el país.

Las enfermedades diarreicas también han impactado los servicios, que este año acumulan un total de 3.612 casos. Solo en abril, se atendieron 1.183 pacientes, informó el hospital.

La medida clave para prevenir la diseminación de esos virus y la complicación posterior con cuadros infecciosos es un adecuado y riguroso lavado de manos. Es básico.

"Esto tiene que ser un hábito", advirtió Arguedas, quien este viernes se refirió a estas medidas en compañía de expertos y figuras de la farándula nacional como la actriz Eugenia Fuscaldo, y los comediantes Norval Calvo, Gustavo Ramírez y Cristian Hernández.

Lávese bien las manos.
Lávese bien las manos.

Por más protocolos que haya para la atención de heridas quirúrgicas, uso de sondas o catéteres, si el personal médico no se lava bien las manos el resto del proceso se echa a perder.

Sucede lo mismo en casa, afirman las especialistas: las personas se deben lavar bien las manos antes de comer, después de ir al baño, y después de toser o estornudar.

Los médicos están promoviendo esta práctica, cuya evidencia científica demuestra que reduce hasta en un 50% los riesgos de contraer infección por cualquier tipo de gérmenes.

"Las bacterias como no se ven no son percibidas como un peligro por las personas, hasta que alguien cercano cae enfermo", comentó Marcela Hernández.

Los especialistas en Infectología del Hospital de Niños trabaja junto con expertos del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa), en un grupo de vigilancia de resistencia antimicrobiana, comentó Hernández.

El Sistema de Vigilancia Epidemiológica, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), registra alrededor de 5.000 personas infectadas con algún germen al año.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló, a principio de este año, la lista de bacterias más resistentes a los antibióticos.

Entre las de mayor impacto, o prioridad alta, están Acinetobacter, Pseudomonas y varias enterobacteriáceas como Klebsiella, E. coli, Serratia y Proteus, que son especialmente peligrosas en hospitales, asilos de ancianos y entre los pacientes que necesitan ser atendidos con ventiladores y catéteres intravenosos.

Una mano limpia
Una mano limpia