Adultos mayores olvidan las citas o no tienen quién vaya con ellos a operación

Por: Ángela Ávalos 23 septiembre, 2016

La falta de apoyo familiar hace que, al menos, un adulto mayor pierda su cirugía programada de catarata en la Clínica Oftalmológica de la Caja.

Aunque hay quienes desisten del procedimiento por otras razones, la justificación más común para ese ausentismo es la falta de algún pariente que pueda acompañar a la persona o recordarle la cita pendiente.

De las 12 personas diarias que se operan como parte del programa quirúrgico vespertino, uno no llega.

Esto ha obligado a la Clínica a convocar a 13 pacientes y no a 12 para reponer de esa forma el lugar del que faltará.

La directora de ese centro nacional especializado en enfermedades de la vista, Marisela Salas, asegura que la ausencia de un solo paciente hace que se pierdan casi ¢300.000, que es el costo del procedimiento.

Esa cifra incluye, entre otros, el pago de cirujanos y personal de registros médicos, enfermería y misceláneos, y hasta el uso de electricidad y agua para el funcionamiento de los quirófanos.

Esta Clínica inició un programa de cirugía vespertina para ayudar a varios hospitales a sacar sus listas de espera en cirugía de cataratas.

Este problema visual es la principal causa de ceguera prevenible en el país, con un 52% de los casos de ceguera, según un estudio de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Esta institución le aprobó a la Clínica Oftalmológica un presupuesto de ¢660 millones para desahogar las listas de espera durante un año.

Durante ese lapso, está previsto sacar 2.500 procedimientos, informó Salas. A la fecha, han operado a 400 pacientes de hospitales como el San Juan de Dios, el de Pérez Zeledón, San Rafael de Alajuela y Limón.