La acción la presentó el abogado Yashin Castrillo, y pretende que esas declaraciones sean anuladas por parte de los magistrados

Por: Esteban Mata Blanco 7 agosto, 2013

La Sala IV acogió para estudio un recurso de amparo que pretende dejar sin efecto las declaraciones realizadas en la misa del 2 de agosto en Cartago, cuando los presidentes de los supremos poderes pidieron perdón a la Virgen de los Ángeles por malas acciones y se consagraron ante "Dios todo poderoso".

 Las presidentas del Poder Ejecutivo y Judicial Laura Chinchilla y Zarela Villanueva escuchan al jerarca del Congreso, Luis Fernando Mendoza, mientras leía su declaración de consagración ayer, en la misa del 2 de agosto en Cartago.
Las presidentas del Poder Ejecutivo y Judicial Laura Chinchilla y Zarela Villanueva escuchan al jerarca del Congreso, Luis Fernando Mendoza, mientras leía su declaración de consagración ayer, en la misa del 2 de agosto en Cartago.

El recurso lo presentó el abogado Yashin Castrillo, y pretende que esas declaraciones sean anuladas por parte de los magistrados.

La Sala ya pidió a los jerarcas un informe sobre lo que dijeron el día de la celebración religiosa de la aparición de la Virgen de los Ángeles.

Ese día, frente a miles de fieles al pie de la Basílica de los Ángeles, la presidenta de la República, Laura Chinchilla, el presidente de la Asamblea Legislativa, Luis Fernando Mendoza y la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Zarella Villanueva, rindieron tributo a la Virgen de los Ángeles, lo que causó malestar en sectores de otras religiones, de los mismos católicos y de grupos laicos.

"Ofrezco a Dios todo poderoso mis pensamientos y decisiones para que los utilicen para el bien de nuestra patria y estar concientes de los diez mandamientos", dijo cada uno de los jerarcas.

"Ofrezco a Dios todo poderoso mis pensamientos y decisiones para que los utilicen para el bien de nuestra patria y estar concientes de los diez mandamientos", dijo cada uno de los jerarcas.

El acto religioso molestó también a un grupo de diputados, que el lunes exigió disculpas al presidente legislativo por hablar en nombre de los demas congresistas sin autorización.

Además, ayer, la presidenta Chinchilla dijo que se trató de un acto espiritual, que no interfiere con sus posiciones al frente del Poder Ejecutivo.

Sin embargo, la Sala Constitucional estudia ahora dejar sin efecto la oficialidad de las declaraciones hechas ese día, a partir del amparo presentado por el abogado Castrillo.