Mandatario venezolano rompió este miércoles las relaciones políticas y diplomáticas con el Gobierno panameño por haber propuesto una reunión en la Organización de Estados Americanos (OEA) para debatir el tema de las protestas que afectan al país sudamericano.

 7 marzo, 2014

Panamá

El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, dijo el viernes que espera que la decisión de su par venezolano de romper relaciones diplomáticas no sea una excusa para evadir compromisos multimillonarios con empresarios panameños.

En sus primeras declaraciones públicas luego de que Nicolás Maduro decidiera este miércoles romper lazos políticos y congelar los vínculos comerciales con Panamá, Martinelli señaló a los periodistas que no va a responder los dardos que le lanzó su colega venezolano.

"No voy a contestarle al lenguaje soez y vulgar (con) que se ha expresado el presidente Maduro sobre Panamá " , expresó el gobernante panameño al recorrer los trabajos de ampliación en una autopista al norte de la capital.

Maduro cortó las relaciones con Panamá con el argumento de que el país centroamericano había actuado contra Venezuela al solicitar a la Organización de los Estados Americanos debatir la crisis que enfrenta esa nación tras un mes de protestas callejeras en las que han muerto 21 personas.

El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, firmó una ley para permitir la contratación de médicos especialistas extranjeros.
El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, firmó una ley para permitir la contratación de médicos especialistas extranjeros.

La medida de Caracas generó preocupación en Panamá particularmente entre los empresarios de la Zona Libre de Colón, al norte del país, quienes con la ayuda del gobierno negocian desde 2013 el pago de una deuda por parte de importadores venezolanos que supera los 1.000 millones de dólares, según estimaciones oficiales.

El gobierno venezolano participa en esas negociaciones debido a que establece estrictos mecanismos para la compra de dólares por parte de los empresarios importadores.

"Venezuela prácticamente, al parecer, está en bancarrota, aunque no debería estarlo porque es un país muy rico. Allí hay un verdadero desgreño administrativo y le deben a Panamá cifras superiores a los 1.000 millones de dólares y yo no quisiera pensar que esto (la ruptura de relaciones) es una excusa para no pagar y no quisiera pensar que el Estado venezolano es mala paga", señaló Martinelli.

Agregó que Venezuela debe pagar sus compromisos y subrayó que seguirá defendiendo siempre los intereses del pueblo panameño, de los comerciantes panameños, de las aerolíneas panameñas.

De acuerdo con Martinelli, Venezuela también adeuda cifras multimillonarias a la aerolínea panameña Copa Airlines.

El canciller venezolano Elías Jaua declaró este jueves en Caracas que las negociaciones iniciadas en agosto para buscar una salida a la deuda con la zona franca panameña quedaban suspendidas, hasta tanto en Panamá no haya un gobierno serio que respete las relaciones que deben tenerse de respeto mutuo.

"Es una persona inmadura quien se expresa de esa manera de un país hermano, cuando lo único que desea Panamá es buscar la paz y la armonía, para que exista el diálogo entre nuestros hermanos venezolanos", dijo Martinelli.

Esta es la crisis diplomática más seria que ha enfrentado el gobierno de Martinelli, un populista de derecha cuyo quinquenio culmina a mediados de este año.

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