7 agosto, 2013

Intentó rodar en su silla de ruedas desde el Teatro Nacional hasta la parada de buses de Sabana Estadio, pero una cadena a medio camino lo obligó a buscar paso dos cuadras más abajo.

Marcos Soto está en silla de ruedas desde hace 19 años y trata de evitar el viaje a la capital pues es “una trágica odisea”.

Mediante el plan de accesibilidad institucional del 2004, Johnny Araya anunció una “ciudad inclusiva”, acorde con la Ley 7600. Al dejar la Alcaldía, a finales de junio, destacó que “mejoró muchísimo la accesibilidad” pues las obras nuevas, las aceras, los parques y bulevares responden a esa normativa.

“Pero aquí hay demasiado obstáculo. No puedo pasar por las rampas. ¡Vea esa cadena! Y casi no hay baños adaptados. Bueno, gracias a Johnny hay más accesos, aunque solo para las personas que caminan normal”, expresó Soto, vecino de Guadalupe de Goicoechea.

 Marcos Soto se queja de los obstáculos en la capital. | PABLO MONTIEL
Marcos Soto se queja de los obstáculos en la capital. | PABLO MONTIEL

“Esto no es para que nadie transite. ¿Y carbono neutral? ¡Ja! Yo viví en Hatillo y el camión recogía mis bolsas de reciclaje. Cuando Johnny empezó en campaña política, no pasó más”, reclamó Gloria Valerín, jefa de Servicios Técnicos del Congreso. Pese a criticar su “falta de compromiso”, líderes comunales como Claudio Quesada y Zulay Valverde, de La Carpio, y Arnold Obando, de Pavas, reconocen que hoy tienen parques y canchas.