Por: Natasha Cambronero 14 agosto, 2016

La manifestación para pedirle al expresidente Óscar Arias que se vuelva postular no fue ni improvisada, ni espontánea.

Al mejor estilo de una plaza pública, todo estaba previamente organizado.

La actividad fue amenizada con cimarrona, un conjunto de marimberos, mascaradas y ‘tumbacocos’.

También se sabía quiénes, con micrófono en mano, iban a emitir un discurso, en qué sentido y en qué orden.

Incluso, Arias, su esposa Suzanne Fischel y su hermano, el exministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, iban vestidos de camisa, o blusa blanca, al igual que la mayoría de asistentes.

Cada detalle fue captado por las cámaras de una empresa productora que se contrató especialmente para la actividad, la cual fue promovida por varios sectores del Partido Liberación Nacional (PLN), especialmente de la juventud.

Aunque el exmandatario dijo que no tenía programado emitir un discurso y que solo iba a saludar, lo cierto es que en el bolsillo de su pantalón guardaba una nota con apuntes escritos a mano, que utilizada de guía cada cierto tiempo.

El discurso que Arias dio desde una tarima, estuvo lleno de auto-elogios sobre lo que hizo durante sus dos gobiernos (1986-1990 y 2006-2010), los cuales calificó como “exitosos”.

Aunque también aprovechó para referirse a varios temas de política nacional. Lamentó que no se haya abierto el mercado de la energía. Dijo que la exmandataria Laura Chinchilla “se acobardó” y que Luis Guillermo Solís no lo hace por ideología.

“El gobierno que me siguió se acobardó, le tuvo miedo doña Laura a los sindicalistas del ICE (Instituto Costarricense de Electricidad) y entonces, no quizo abrir la generación eléctrica para que participe el Estado al igual que la empresa privada, lo hizo por temor; este gobierno lo hace por ideología, porque cree que solo el Estado debe dar ciertos servicios”, expresó Arias.

Según el expresidente, el país además necesita invertir más en infraestructura vial mediante alianzas público privadas.

Añadió que se debe calificar a los maestros porque no habrá avances si no se mejora la educación y lamentó los atrasos en la modernización del tren.