Congresista guanacasteca dice que será decisivo el criterio del Partido

Por: Esteban Mata Blanco 19 febrero, 2015
Suray Carrillo Guevara es una abogada nicoyana de 53 años de edad. Sustituye al exlegislador del Frente Amplio, Ronal Vargas. | MELISSA FERNÁNDEZ
Suray Carrillo Guevara es una abogada nicoyana de 53 años de edad. Sustituye al exlegislador del Frente Amplio, Ronal Vargas. | MELISSA FERNÁNDEZ

Los temas de pareja siguen en la agenda del Frente Amplio (FA) ahora que su nueva diputada, Suray Carrillo, tendrá que definir si despide o mantiene en el despacho que heredó, a su esposo Wilmar Matarrita.

Carrillo, una abogada de 53 años que la semana pasada asumió la curul que dejó vacante Ronal Vargas, recibió de su antecesor no solo la oficina, sino también a su equipo de asesores, donde figura Matarrita.

Vargas, quien renunció al aducir una enfermedad grave y poco después se reveló que fue por exigencia de los dirigentes del Partido ante una queja por acoso sexual de una de sus colaboradoras, había contratado a Matarrita desde mayo pasado.

Ante esto, Carrillo debe analizar qué hacer con su esposo, con quien tiene 30 años de convivencia y tres hijos.

“Tengo que evaluar, tengo que evaluar..., escuchar recomendaciones del Comité Ejecutivo Provincial”, indicó mientras se encontraba en el Salón de Expresidentes de la República.

La abogada, nacida en Nicoya y con 25 años de trabajar en lo que denomina “lucha social”, dice identificarse más con el socialismo que con el comunismo, y asegura que la decisión sobre el futuro de su pareja pasará por una decisión del Frente Amplio.

La congresista se integró a las comisiones de las que Vargas era miembro y afirmó que mantendrá la misma línea de protección al ambiente, la defensa de los derechos humanos y la moratoria para evitar el desalojo de quienes viven en la franja costera.

En el caso de Matarrita, se le conoce en Guanacaste por defender el derecho de comunidades a mantenerse viviendo en la costa y también por dirigir manifestaciones en las calles. Fue candidato a diputado del FA en el 2010.

‘Lloré con él’. La nueva legisladora asegura que el proceso de salida de Vargas fue impactante, que incluso lloró con él en un primer momento, pero, luego, las cosas cambiaron cuando el exsacerdote y ahora exdiputado, empezó a atacar al Partido.

Carrillo comentó que el día de la renuncia de Vargas, el pasado 5 de febrero, habló con él por teléfono y en ese momento estaba sereno. Incluso, dice que él le ofreció ayuda para que ella se pusiera al día con los proyectos de ley que tenía bajo su estudio.

“Eran sentimientos agridulces, un nuevo reto, pero, al mismo tiempo, un compañero que estaba triste. Pero cuando Ronal comienza a atacar al Partido, ya todo eso desapareció, porque yo soy ‘primero el Partido’”, expresó.

Y eso incluye el futuro de su marido, pues, según Carrillo, como admiradora y heredera política del fallecido fundador del Frente Amplio, José Merino del Río, y del exdiputado y excandidato presidencial José María Villalta, en su casa las decisiones partidarias están antes que todo.

“Yo soy primero el Partido, porque el Partido es el pueblo costarricense, y la persona que ataca al Partido ya sale de mi corazón”, resaltó Carrillo.

Sobre la lucha que inició Vargas para abrir la posibilidad de retornar a la curul, puesto que, dice, dejó por la presión que ejerció Villalta, Carrillo solo manifestó que el exdiputado ya no tiene opciones para volver.