Presidente electo promoverá reformas, pero ve necesario tener esa protección

Por: Álvaro Murillo 17 abril, 2014

La Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) seguirá existiendo bajo el brazo de la Presidencia de la República en el gobierno de Luis Guillermo Solís.

El presidente electo confirmó su intención de mantener este cuerpo policial a pesar de críticas que autoridades judiciales, políticas y de agrupaciones sociales han expresado en años recientes, por considerar que ha servido como centro de espionaje político .

Sin embargo, consideró que sí se requieren algunas reformas. “Debe quitársele cualquier posibilidad de que se entienda como un cuerpo que interfiera en la política interna, como ha ocurrido en el pasado, creo yo, no por voluntad de quienes la integran, sino por instrucciones de mandos superiores”, dijo Solís a La Nación .

Hecha esa advertencia, el próximo mandatario ve necesario mantener vigente y bajo su control a esa DIS, la misma que el fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, quería cerrar apenas pudiera, de haber llegado a ser presidente de la República.

Amenazas. Pero el ganador de la segunda vuelta que asumirá el poder el 8 de mayo, piensa distinto. “Se necesita un recurso del Estado para prever esas situaciones que desestabilicen al país, con posibles consecuencias serias”.

”Una dirección de inteligencia en seguridad es necesaria en cualquier país. Hay acechanzas que no pueden descartarse por mucho que uno quisiera. Hay cuerpos de seguridad de países cercanos que tienen una actividad bastante intensa en Costa Rica. Siempre lo hemos sabido, que hay intervenciones telefónicas y cosas de esas”, expresó Solís, sin mencionar la procedencia de esos supuestos agentes.

Queda así anulada cualquier posibilidad del cierre de esta institución rodeada de polémicas. No se cumplirán las intenciones del 2010 de Ottón Solís, ni los deseos de Francisco Dall’Anese, ex fiscal general de la República.

“El país no necesita cuerpos de espionaje (...). Nadie está exento, como funcionario público, de funcionar sin controles. No es aceptable en un sistema democrático las investigaciones secretas sobre ciudadanos, que se maneje información sensible, que no haya rendición de cuentas. Si no se quieren poner controles, lo mejor es cerrar esa policía”, declaró Dall’Anese en noviembre del 2008, después de que se detectó un aparente fraude con recursos de la DIS que involucraba a un ex jerarca interno.

También Carmen Muñoz, jefa legislativa del PAC y designada ministra de Gobernación, abogó por eliminar la DIS en julio del 2013, al considerar que no es digna de un sistema democrático. Consultada días atrás sobre el tema, ella declinó hacer comentarios.

Defensa. La idea de Solís es realizar reformas que sirvan para mantener regulada la DIS, entidad hoy bajo el mando de Celso Gamboa, designado ministro de Seguridad .

Gamboa, sin embargo, no seguirá como su director. “No he profundizado en la visión del presidente electo de transformar la DIS. Debe ser un sistema de alerta temprana y no un tema de espionaje, como se ha satanizado. Debe ayudar contra el crimen organizado transnacional, contra las amenazas de un mundo globalizado. Debemos acabar con ese concepto herrumbrado de que es una policía política”.

Gamboa, no obstante, admite que en el pasado han ocurrido irregularidades. “Hemos sacado mucha policía corrupta de los cuerpos policíales, pero las anomalías no pueden arruinar 50 años de historia de la DIS”.

Este organismo está compuesto por más de 270 funcionarios, entre recolectores de información, analistas y gestores de información. “Es como otras policías de inteligencia en el mundo”, dijo Gamboa, quien agregó que la DIS también sirve para evitar que vaya más allá la “invasión nicaragüense en nuestro país” y que opere la ciberdelincuencia.