Diputados critican que el mandatario no ha dado suficientes señas de austeridad

Por: Esteban Oviedo, Esteban Mata Blanco, Aarón Sequeira 31 julio, 2015
El presidente, Luis Guillermo Solís, llamó a los diputados y a los sectores a no “enconcharse” en torno a la discusión de reformas fiscales. Sostiene que el país necesita discutir la situación de las finanzas públicas. | LUIS NAVARRO/ARCHIVO
El presidente, Luis Guillermo Solís, llamó a los diputados y a los sectores a no “enconcharse” en torno a la discusión de reformas fiscales. Sostiene que el país necesita discutir la situación de las finanzas públicas. | LUIS NAVARRO/ARCHIVO

El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, manifestó, este jueves, que la economía del país no aguanta un año más sin la aprobación de nuevos impuestos.

Sin embargo, la declaración no cayó en tierra fértil en la Asamblea Legislativa, donde finalmente se avalan o se rechazan las reformas tributarias.

Mientras Solís remarca la advertencia sobre el crecimiento del déficit fiscal, los diputados opositores le reprochan no haber dado muestras de austeridad en el gasto público.

Le recriminan, por ejemplo, el aumento de un 19% en el Presupuesto Nacional del 2015, con respecto al anterior, así como posponer la discusión sobre recortes a los beneficios salariales del sector público.

Consultado sobre cómo impulsar más tributos en medio de un ambiente negativo, el mandatario afirmó que los pedirá “con humildad, dando información, reuniéndonos, hablándonos, convenciéndonos, tolerándonos, comprendiéndonos”.

Insistió en que el país no está en condiciones de soportar por más tiempo el déficit fiscal sin tomar medidas inmediatas.

“El país no aguanta, porque la condición de la economía es muy abierta; la economía no aguanta un año, como el próximo, que amenaza con tener un déficit del 6,4% (de la producción) o más”.

No obstante, la legisladora socialcristiana Rosibel Ramos sostuvo que si el Gobierno no hubiese incrementado el Presupuesto del 2015 cinco veces más que la inflación, hoy sí podría estar hablando de impuestos.

Casa Presidencial puso sobre la mesa los proyectos para reformar los impuestos de renta y ventas. En el caso de este último, el plan es convertirlo en uno sobre el valor agregado (IVA), de manera que se graven servicios hoy exentos, como los alquileres y los gimnasios, así como subir la tarifa de un 13% a un 15%.

Antonio Álvarez, de Liberación Nacional (PLN), sostuvo que desde antes del traspaso de poderes (mayo de 2014), su partido le dijo a Solís que discutirían tributos si él aceptaba atenuar las pensiones con cargo al Gobierno y los pluses salariales públicos.

Así lo comentó este miércoles Solís, pese a que hace dos semanas expresó que el tema de los salarios públicos era central en la discusión fiscal . El año pasado, el titular de Hacienda, Helio Fallas, afirmó que sí le entrarían al debate salarial.

Para Álvarez, es extraño que el presidente no comprenda que no hay posibilidad de nuevos impuestos sin hablar de pensiones y empleo público.

Pero el mandatario no quiere requisitos. “Lo que menos queremos es que los sectores se enconchen y se ensimismen y decidan que no discuten a partir de condicionamientos cruzados. Esa no es la forma de hacerlo, ese no es el camino que Costa Rica demanda de quienes gobernamos, y con todo respeto, es una responsabilidad compartida”.

El Frente Amplio opina que antes de hablar de impuestos, se debe atacar la evasión fiscal.

Confiado. Cuestionado sobre si tiene autoridad moral para pedir tributos, Solís dijo: “Ahhh, yo creo que he hecho muchísimo más de lo que hicieron otros gobiernos en el pasado”.

Anoche, consultado sobre la posición de los parlamentarios, el presidente declinó referirse.

El ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, opinó que el Poder Ejecutivo tiene la obligación de proveer de fondos las necesidades del Estado, así como las demandas ciudadanas.