Por: Esteban Mata Blanco, Aarón Sequeira 5 octubre, 2013

“Yo soy un hombre de palabra, aunque ustedes no lo han creído”, dijo la noche del jueves, Rodolfo Hernández, al dar la cara a la prensa, para hablar sobre su renuncia a la candidatura presidencial por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).

Dos horas antes, Hernández circuló una carta entre los medios de comunicación, en donde expuso las razones de su salida: envidias, intrigas, traición e incluso habló de “puñaladas por la espalda” por su dirigencia.

Ya con los periodistas en frente, prefirió no dar los nombres de las personas que lo traicionaron. “Las razones están en la nota. No me voy a referir a eso”, dijo.

A pesar de la dureza de las palabras del excandidato, la cúpula del Partido prefiere ver para otro lado, e ignorar los señalamientos. Hasta ahora, ningún rojiazul se dio por aludido.

Por el contrario, el llamado a que eche para atrás su decisión toma fuerza en el PUSC. La dirigencia socialcristiana, incluso, convocó para hoy, a partir de las 11 a. m., una marcha con el objetivo de pedirle a Hernández que regrese. El recorrido será entre la fuente de la Hispanidad, en San Pedro de Montes de Oca, hasta la casa del pediatra, en Sabanilla.

El candidato a vicepresidente por el PUSC, Rodolfo Piza, descartó ayer ocupar los zapatos de aspirante a la presidencia y se sumó a los ruegos para que Hernández “recapacite”.

Sobre las acusaciones hechas por el médico, Piza evitó opinar y destacó que prefiere “hablar sobre lo que nos une”.

Por el momento, en el PUSC no se buscan a los traidores de los que habló Hernández en su carta.

“Estamos sorprendidos. Queremos que él (Hernández) reconsidere. Yo creo que no hay que adelantarse a los acontecimientos”, expresó el aspirante a diputado por Alajuela, Rafael Ortiz.

Sin embargo, el doctor Hernández habló con firmeza ante la prensa sobre esta posibilidad.

“Cuando tomo una decisión, es permanente. Vuelvo a la vida que tanta satisfacción me ha dado, vuelvo a ser un médico, un pediatra”, dijo en el garaje de su casa.

Por ahora, ni Hernández ni el Partido dan señales concretas sobre quiénes son los traidores y los espías que, según su carta de renuncia, están infiltrados en la organización política.

A pesar de la firmeza que dice tener Hernández, partidarios cercanos a él no pierden la esperanza de que cambie de parecer.

“El doctor (Hernández) tiene conciencia social y él estaba en esta lucha por Costa Rica. Yo creo que por Costa Rica estaría dispuesto a regresar. Entonces, sí lo veo, aunque difícil, no imposible”, afirmó el coordinador del Programa de Gobierno de la campaña del PUSC, Carlos Araya.

Sobre el riesgo de que la figura de Hernández se vea débil ante el electorado por decir una cosa y luego hacer otra en un tema tan sensible como su candidatura, Araya dijo que el electorado sabría apreciar su lado humano.

“Yo creo que no pierde credibilidad, en la medida en que existe de por medio una causa noble. Solo los ríos no se devuelven, pero es un ser humano con sentimientos”, expresó Araya.