Ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, reconoció que el viernes pasado le contaron que el exjerarca del MICIT votó en la elección liberacionista

Por: Gerardo Ruiz R. 23 mayo
Marcelo Jenkins dejó su cargo como ministro del MICIT el sábado pasado por haber votado en la convención interna del PLN. El ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, reconoció este martes que fue él quien se enteró de que Jenkins pudo haber incurrido en beligerancia política.
Marcelo Jenkins dejó su cargo como ministro del MICIT el sábado pasado por haber votado en la convención interna del PLN. El ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, reconoció este martes que fue él quien se enteró de que Jenkins pudo haber incurrido en beligerancia política.

Casa Presidencial

¿Cómo se enteró el presidente Luis Guillermo Solís de que su exministro de Ciencia y Tecnología, Marcelo Jenkins, habría incurrido en beligerencia política al votar en la convención interna del PLN?

La noticia, que terminó con la renuncia de Jenkins el domingo, obedeció a una información suministrada a Solís por un miembro del gabinete: el ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro.

Este martes, de forma escueta y cortante, Alfaro reconoció ante la insistencia de la prensa que, el viernes, "alguien" le contó a él que Jenkins había participado en la elección que el Partido Liberación Nacional (PLN) efectuó el 2 de abril, para elegir a su candidato presidencial y a sus delegados distritales, de sectores y movimientos.

Alfaro se negó a revelar detalles de cómo se enteró de que el hoy exjerarca de Ciencia y Tecnología (MICIT) fue parte de las 420.000 personas que asistieron a votar ese día.

"Yo fui el que me enteré. Y yo le transmití al presidente el tema después de confirmarlo. Me enteré (...), en este país en el tema político hay múltiples fuentes. Me lo contaron", se limitó a contestar el jerarca de la Presidencia durante la conferencia de prensa posterior al Consejo de Gobierno de este martes.

El hecho pudo haber provocado que Jenkins violara el Código Electoral, pues el artículo 146 de esta norma prohíbe al presidente de la República, a los vicepresidentes, a los ministros, y los viceministros (y una amplia gama de funcionarios públicos, en jerarquías sobre todo) "participar en las actividades de los partidos políticos, asistir a clubes ni reuniones de carácter político", entre otras actividades.

Según Alfaro, con la remoción de Marcelo Jenkins, Casa Presidencial cerró el tema y no piensa interponer ninguna denuncia ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) por presunta beligerancia política.

"El Gobierno, en el momento en que se entera solicita la renuncia del ministro y, en ese sentido, no es al Gobierno al que le toca decidir si hubo o no hubo beligerancia política", contestó Alfaro ante una consulta de La Nación.

Esa labor le corresponde al TSE, pero este solo actúa ante una denuncia. En caso de una beligerancia comprobada, el funcionario público no solo se expone a la destitución, sino a la inhabilitación para ejercer cargos públicos entre dos y cuatro años.

A pesar de los hechos que protagonizó el exministro Jenkins, el ministro de la Presidencia dijo que Casa Presidencial no cursará una investigación para conocer si más jerarcas del Gobierno han participado en actos de la precampaña de algún partido político.

Según Alfaro, desde hace algunos meses la casa de Gobierno emitió una directriz en la que prohibió a sus funcionarios ser parte de cualquier proceso electoral de aquí al 4 de febrero del 2018, fecha en que se realizarán las elecciones presidenciales.

Aparte de la del PLN, en el horizonte cercano se ven dos convenciones más: la de la Unidad Social Cristiana (PUSC), que se efectuará el 4 de junio, y que es abierta, y la del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC), el 9 de julio.

El Frente Amplio y el Movimiento Libertario elegirán a sus aspirantes en asambleas cerradas.