Aspirante socialcristiano pagó ¢40 millones por inscripción, pero pidió devolución de dinero si el TSE considera desproporcionada esa cuota

Por: Aarón Sequeira 3 marzo
El expresidente de la Caja, Rodolfo Piza, aspira a ser el candidato presidencial del PUSC para las elecciones de febrero del 2018.
El expresidente de la Caja, Rodolfo Piza, aspira a ser el candidato presidencial del PUSC para las elecciones de febrero del 2018.

Rodolfo Piza intentará de nuevo ganar una convención interna en el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), luego de asumir la candidatura del 2014 ante la renuncia de Rodolfo Hernández.

La mañana de este viernes, el expresidente de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) inscribió su precandidatura a las 10:10 a. m., en la sede central del PUSC, en Barrio Amón.

En el acto, afirmó que sí sabe gobernar y hacer lo que se tiene que hacer desde la Casa Presidencial.

Según dijo, para desentrabar las presas construirá un metro en la ciudad de San José y, para reducir el gasto público, promoverá con fuerza la reforma del Estado.

En una serie de promesas que esbozó apenas en su discurso de inscripción, insistió en que impulsará el desarrollo de los trenes.

"Vamos a construir obras, queremos recuperar la esperanza, queremos ver patos en nuestros ríos", dijo el precandidato, quien apuntó que cuatro años antes se inscribió en condiciones muy diferentes, con un puñado de personas y apenas reuniendo "los últimos cincos" para cumplir el requisito.

Consultado por La Nación sobre cómo se puede hacer un metro josefino y cuánto costaría, Piza adelantó que se basa en las propuestas de la comisión del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) que trabaja en ese proyecto.

Según el precandidato, en un eventual gobierno suyo se podría hacer una primera línea, de 9 kilómetros, a un costo de $100 millones por cada kilómetro.

"La tesis nuestra es que cada gobierno hiciera una línea. La línea de 9 km, la que propone el Colegio de Ingenieros, me parece que tiene mucho sentido, que viene de El Alto de Guadalupe a San José y después da una curva hasta Desamparados", comentó el socialcristiano.

La forma de pagar ese metro sería con deuda, con miras a pagar $58 millones por año, y según Piza, su construcción se haría por licitación. Reconoció que la tarifa, inicialmente, no podría sufragar los gastos de construcción, sino solamente los de mantenimiento y operación.

"Es un reto, sin duda, pero lo podemos alcanzar. (...) En las primeras etapas, obviamente el cobro de la tarifa no puede pagar la obra, pero sí alcanzaría para dar mantenimiento y la operación. Poco a poco empieza a amortizarse la obra.

"Ese es uno de los planteamientos financieros. Yo creo que el Estado tiene que hacer un aporte sustantivo en eso. No se le puede cargar a las tarifas. (...) Siempre hay un esfuerzo del Estado, pero sería por contratación", manifestó el aspirante presidencial.

El rojiazul cree que parte de la obra deberá ser subterránea ("la gente no debería temerle a los túneles", dijo), pero otra sería aérea. En partes de la ciudad, cercanas al Teatro Nacional, por ejemplo, no se colocaría nada que afecte visualmente la vista josefina.

Inscripción millonaria

Hace cuatro años, el PUSC exigió ¢35 millones a cada uno de los dos aspirantes. Esta vez, el monto ascendió a ¢40 millones, pese a que se preveían cuatro aspirantes.

Ese dinero, de hecho, no se emplearía solo para cubrir los gastos de la convención interna de la Unidad, sino que serviría para cubrir deudas que arrastra el Partido.

Si bien Piza pagó el monto, aseguró que no está del todo de acuerdo en que se utilice en rubros diferentes a los electorales. Entonces, pidió que, si el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) efectivamente considera que la cifra es desproporcionada, que le devuelvan la diferencia.

Consultado por La Nación, el precandidato indicó que reunió el dinero luego de aportar él mismo y su familia ¢5 millones, al igual que su jefe de campaña, el diputado guanacasteco Johnny Leiva.

Los restantes ¢30 millones los pusieron personas cercanas a su tendencia, entre ellos Agustín Castro (asesor legislativo), Rigoberto Urbina, Patricia Vega, Gerardo Álvarez, Ramón Yglesias, Alberto Barrantes, Leslie Saborío, Melissa Rojas, la diputada Rosibel Ramos y Gerardo Rudín.

Piza aseguró que ninguno de ellos aportó más de ¢3 millones. Además, dijo que hay un componente de deuda en ese monto.

En una solicitud que les hizo a los dirigentes cercanos allí presentes, el precandidato les pidió que busquen a la gente sin preguntarles de qué partido vienen, ni donde han estado, solo que trabajen hombro con hombro.

En esta ocasión el cantante Erick León apoya a Piza, luego de haber trabajado en la campaña pasada con el fallido aspirante liberacionista Johnny Araya.

El lunes próximo se cierra el periodo de inscripción, que otros contendores han objetado no solo por considerarlo muy pronto, sino también porque no están de acuerdo con pagar una suma tan alta.

Nota del redactor: este artículo fue ampliado a las 5:54 p. m.