Proceso se desarrolla con normalidad en los diferentes centros penales

Por: David Delgado C. 2 febrero, 2014

Michael Chaves ha votado tres veces en prisión. La primera vez lo hizo estando recluido en la cárcel del Virilla, en el 2006. Luego lo hizo en el 2010 en La Reforma. Y, esta mañana, volvió a ejercer el sufragio desde este último centro.

A las 8:08 a. m., Chaves llegó con cédula en mano a la junta N. 2369, en el ámbito B (mínima seguridad).

Así como él, 8.713 reos en total elegirán presidente, vicepresidentes y diputados en estas elecciones. Ellos representan el 63% de la población recluida (13.754 a setiembre del 2013).

En un recorrido de La Nación, sólo en el ámbito B de La Reforma, entre las 7 a. m. y 8 a. m. habían votado 19 reclusos de 459 en total.

El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) habilitó 30 juntas receptoras en las cárceles de Costa Rica para asegurar que los privados de libertad emitan el sufragio.

La mayoría de las mesas (13) se ubican en la provincia de Alajuela, que tiene un electorado de 3.371 privados de libertad. San José tendrá seis para repartirse una población carcelaria de 2.006 votantes.

El TSE habilitó dos mesas en cada una de estas provincias: Cartago (640 reos), Guanacaste (686 votantes) y Puntarenas (569 presidiarios). Habrá una en Heredia (17 prisioneros) y cuatro en Limón (1.424 reos).

En el ámbito de
En el ámbito de "mínima seguridad" de La Reforma se abrió la junta 2.369, para facilitar el voto a los privados de libertad.

Aunque la cantidad de mesas de votación en las prisiones será menor que las 37 instaladas en el 2010, el número de votantes prisioneros creció en 2.610 electores en relación a ese año.

Las 30 mesas de votación en cárceles son parte de las 6.515 juntas receptoras de votos que el TSE colocará en Costa Rica.

La población privada de libertad corresponde al 0,28% del padrón electoral (conformado por 3.078.321 electores). Podrán votar todos los reos (incluso los máxima seguridad) que estén empadronados y no tengan condenas de jueces que los priven de derechos políticos.

La Defensoría de los Habitantes velará por que todos los privados de libertad puedan votar, mediante visitas a todos los centros penales.