Por: Natasha Cambronero 6 diciembre
El subgerente de Finanzas y Riesgo del BCR, Leonardo Acuña Alvarado, es uno de los siete imputados por el caso del cemento chino. Foto: Albert Marín.
El subgerente de Finanzas y Riesgo del BCR, Leonardo Acuña Alvarado, es uno de los siete imputados por el caso del cemento chino. Foto: Albert Marín.

La Procuraduría General de la República había solicitado embargar el terreno y los dos vehículos que el subgerente de Finanzas y Riesgo del BCR, Leonardo Acuña Alvarado, donó a su esposa a mediados de noviembre, cuando ya estaba en prisión preventiva por el caso del cemento chino.

Estos bienes se incluyeron en la petición de retención hecha por el abogado del Estado al Juzgado Penal de Hacienda, el 1°. de diciembre anterior, con el objetivo de resarcir un eventual daño social en favor del Estado.

No obstante, el 17 de noviembre, Acuña donó a su esposa Sara Herrera Marcos el terreno de 360 metros cuadrados en Calle Blancos, un Porshe Cayenne y Nissan Murano, ambos modelo 2012.

La cesión se produjo 17 días antes de que el Juzgado ejecutara el secuestro de sus bienes y cuentas bancarias.

"La Procuraduría de la Ética Pública tiene formulada una solicitud de embargo que incluye dichos bienes", confirmó la oficina de Prensa de esa entidad, vía correo electrónico, ante una consulta de La Nación.

Incluso, la propiedad en Calle Blancos ya aparece gravada en el sitio web del Registro Nacional.

En conjunto, los tres bienes tienen un valor fiscal de ¢71,6 millones.

Acuña es uno de los seis miembros de la alta gerencia del Banco de Costa Rica (BCR) que figuran como imputados en el caso del cemento chino.

En específico, a ellos se les investiga por el presunto delito de peculado, bajo el supuesto de que facilitaron la sustracción de fondos públicos cuando autorizaron los giros de recursos de dos líneas de crédito, con un tope de endeudamiento de $30 millones, a la empresa Sinocem Costa Rica, del polémico empresario Juan Carlos Bolaños, para traer cemento desde China.

Bolaños, quien quedó debiendo $25 millones al BCR por este crédito, es el sétimo imputado de la Fiscalía General por este caso. A él, además de un aparente delito de peculado, se le imputan otros tres supuestos delitos: tráfico de influencias, denuncia calumniosa y simulación de delito.

Los otros cinco imputados son Mario Barrenechea Coto, gerente general; Marvin Francisco Corrales Barboza, subgerente de Banca Minorista; Andrés Víquez Lizano, subgerente de Banca Mayorista; Rodrigo Ramírez Rodríguez, director de Gestión de Créditos; y Gilberth Barrantes Campos, gerente corporativo de Riesgos y Control Interno.