Exviceministro le habló de que podrían investigarla por un nombramiento

Por: Álvaro Murillo 22 enero, 2015

La procuradora general de la República, Ana Lorena Brenes dijo anoche bajo juramento haber sentido una “amenaza” de ser denunciada si no aceptaba alguna de varias alternativas que le ofreció el ahora exviceministro de la Presidencia, Daniel Soley, incluidas cinco opciones de embajadas, un cargo en una junta directiva o incluso un puesto de asesoría legal en un nuevo hospital público.

Esta fue la versión de Ana Lorena Brenes durante una comparecencia de más tres horas ante diputados, sobre supuestas presiones que, para alejarla del cargo, le habría planteado el 6 de enero Daniel Soley. Este renunció al cargo el sábado pasado por este caso.

Brenes relató con cientos de detalles la reunión que tuvo con Soley en su despacho y en un café en barrio Los Yoses, así como la conversación que pidió de urgencia el lunes 12 con el presidente Luis Guillermo Solís, quien le descartó cualquier intención de presionarla para que renuncie y prometió investigar la versión que ella le planteó.

Brenes dijo haber percibido sorpresa en la reacción de Luis Guillermo Solís al escuchar su relato y dice creerle en que no sabía sobre el ofrecimiento mencionado por Soley.

Añadió que no descarta, pero tampoco le consta, algún grado de responsabilidad del ministro de la Presidencia, Melvin Jiménez, quien compareció después de ella y la contradijo en el contenido de la reunión con Soley.

La “amenaza” mencionada por la procuradora anoche en la sesión especial de la comisión legislativa de Control de Ingresoy Gasto Público, con presencia de más de 35 diputados, consistió en la supuesta mención de Soley a “un tema” aparentemente irregular del cual se culpa a la procuradora, sobre el nombramiento de un jerarca de la institución.

Ana Lorena Brenes, procuradora general de la República, aceptó que debió actuar con más contundencia al escuchar las presiones que le habría expresado el exviceministro Daniel Soley. | GRACIELA SOLÍS
Ana Lorena Brenes, procuradora general de la República, aceptó que debió actuar con más contundencia al escuchar las presiones que le habría expresado el exviceministro Daniel Soley. | GRACIELA SOLÍS

Ella aseguró no tener temor a defender sus actuaciones pasadas y contó que el entonces viceministro “le sacó el tema” cuando ella le preguntó qué pasaba si se negaba a aceptar alguna de las opciones laborales citadas.

“De mi parte nada, pero vos sabés que ahí anda rondando un asunto de un nombramiento que vos hiciste de una procuradora. Ahí está ese asunto”, es la frase que Brenes atribuyó a Soley.

Este, quien renunció el sábado, había confirmado en un entrevista con La Nación, el lunes 12 de enero, que le habló a Brenes sobre la posibilidad de cargos diplomáticos en el futuro y que recibió de ella el comentario de un “distanciamiento” entre el Gobierno y la Procuraduría General de la República.

Esta es la entidad que funge como “abogado del Estado” y consultor técnico del Gobierno en asuntos jurídicos, pero con independencia de criterio.

“Tengo asombro, indignación y preocupación de lo que pasó. Es un tema importante que atañe a la institucionalidad del país”, declaró la procuradora, pues dijo tener claro que el entonces viceministro de la Presidencia lo que hizo fue pedirle que dejara el cargo.

Para ello habrían sido las opciones diplomáticas. Ella las detalló: Noruega, Suiza, Italia, República Dominicana y Panamá (en ninguna de estas embajadas este gobierno ha nombrado a su máximo representante diplomático, según dijo el viernes el canciller, Manuel González).

Brenes afirmó que no consideró aceptar esas ofertas, pero que tampoco detuvo la conversación. Lo habló con familiares y allegados y esperó a que Solís llegara de China para quejarse ante él. Y entonces él actuó con “contundencia” y prometió investigar esos ofrecimientos, sin que después tuviera noticia alguna.

Ana Lorena Brenes también contó que Soley le había objetado las intenciónes de ella de nombrar a cierto subordinado suyo, por ascenso, como procurador de la Ética, plaza vacante tras la jubilación de Gilberth Calderón.

Aunque Soley no le mencionó ningún nombre concreto, ella dijo haber interpretado que él estaba vetando al procurador Ronald Víquez, por las funciones que ha desempeñado en el pasado reciente. El cargo de procurador de la Ética sigue vacante.

Ana Lorena Brenes dijo ayer que quizá debió haber abandonado el café al escuchar los ofrecimientos, pero defendió haber llevado el tema directamente al presidente Solís, por ser él el jerarca máximo de Soley.