Por: Aarón Sequeira 23 abril, 2013

La situación financiera no le da al Gobierno mucho margen de acción para rescindir el contrato que permitiría construir la carretera a San Ramón.

Luis Guillermo Loría y Olman Vargas, del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), y del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA), respectivamente, visualizan dos opciones.

La primera, buscar un préstamo con una entidad internacional, pues los que tiene el país se están invirtiendo en otros proyectos.

Según Loría y Vargas, la segunda opción sería aplicar un modelo de peajes que se caracteriza por cobrar por un tiempo determinado, y luego utilizar ese dinero para construir.

“Para esos peajes debe haber legislación especial, financiarse con los mismos recursos que se vaya generando, e irlo invirtiendo por etapas”, dijo Olman Vargas. Actualmente, los ingresos por peajes van a dar a la caja única del Estado.

Gonzalo Delgado, presidente de la Cámara Costarricense de la Construcción, es menos optimista. Su posición es que habría que empezar de cero con el riesgo de que, no antes de diez años, se podría iniciar un nuevo proyecto, con una diferencia de costos importante.

“Las condiciones podrían cambiar en los próximos años, con créditos más restrictivos. Hemos comentado con el Conavi y ellos no tienen capacidad, no vemos posibilidades de hacer nada en la vía hasta pasados muchísimos años”, dijo Delgado.

Loría añadió que el Lanamme no conocía el proyecto de concesión completo. Sí explicó que toda vía estratégica debe tener un mínimo de cuatro carriles, y no partes de dos carriles.