Por: Aarón Sequeira 12 agosto, 2014

Ayer no fue un buen día para el presidente Luis Guillermo Solís en términos políticos. Mientras su fracción se dividía en dos en el Congreso, él anunciaba la salida de su estratega de imagen: el consultor Iván Barrantes.

A las 11 a. m., el mandatario afirmó que solicitó la salida a uno de los artífices de su triunfo electoral desde el viernes, presionado por las circunstancias que exigían la separación de Barrantes, aunque en su criterio no había ninguna ilegalidad.

“No tengo información diferente a la que tiene todo el mundo. He respondido a las circunstancias. Tomé esta decisión para evitar una situación de desorientación”, dijo el gobernante.

A Barrantes se le criticó, la semana pasada, por usar una oficina en la Casa Presidencial con el fin de preparar una estrategia de comunicación para el Gobierno, pero también que prestara servicios a varias empresas privadas.

Esto causó que el diputado y fundador del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, exigiera, el jueves pasado, la renuncia de Barrantes.

Luego, el sábado, la Asamblea Nacional del PAC acordó pedirle al presidente Solís que separara a su consejero “sin remuneración” de sus labores en la Presidencia.

Barrantes elabora, desde abril, esa estrategia de comunicación. Sin embargo, Luis Guillermo Solís dijo que ni la pagará ni la utilizará.

“Iván Barrantes ha sido un consejero valioso, mi amigo”, expresó el mandatario. Añadió que lo seguirá escuchando, pero aclaró que no tendrá ninguna función en su administración.

El presidente Solís reconoció que estaba al tanto de que su asesor tenía clientes en el ámbito privado, pero que nunca abogó por los intereses particulares de ninguno ante él.

“No sé, ni le pregunté nunca quiénes eran”, dijo, y añadió que uno de los criterios que más pesó fue el de Ottón Solís.

Iván Barrantes recibió del PAC premios por ¢40 millones por la victoria del 2 de febrero y ¢35 millones por la del 6 de abril.

El estratega le cobró al PAC en la campaña más de ¢111 millones, además de hospedaje, tiquetes aéreos, automóvil y servicio de lavandería.