En breve visita se refirió a actos de ‘traición’ que frenaron proyecto de carretera

Por: Esteban Mata Blanco 7 mayo, 2014

Los Chiles y Puntarenas. En una visita relámpago a las comunidades aledañas a la llamada trocha fronteriza, la presidenta Laura Chinchilla manifestó ante los pobladores: “Yo vengo a dar disculpas por todo lo que aquí aconteció. Ustedes son testigos de que fue una obra concebida con la mejor de las intenciones y hoy sigo estando convencida de que es una gran obra desde el punto de vista estratégico de defensa de nuestra soberanía”.

Con estas palabras, Chinchilla se refirió al proyecto vial que todavía sigue inconcluso debido a denuncias de corrupción y fallos en el desarrollo de la obra.

La mandataria escogió visitar La Trocha de Los Chiles a dos días de dejar el mandato al considerarlo uno de sus asuntos pendientes.

Aquí inició un agotador recorrido que además incluyó Siquirres (tuvo que cancelar la ida a Moín por falta de tiempo), así como poblados en Puntarenas.

Chinchilla se despidió de los habitantes de la zona limítrofe recordando que fue su propio gobierno el que denunció las irregularidades ocurridas en el plan de la carretera, de 160 kilómetros.

Por su parte, el ministro de Obras Públicas y Transportes (MOPT), Pedro Castro, anunció que dejan colocados seis puentes armables sobre los ríos Isla Chica en Los Chiles, Cureña, Cureñita, Tambor y sobre los caños Trinidad y Quebrada Barbudo, todos en Sarapiquí, cantón de Heredia.

Un helicóptero de la Fuerza Pública le permitió a Laura Chinchilla cumplir con una ambiciosa agenda de visitas cortas a varias comunidades rurales. A dos días de culminar su administración, el agotador recorrido de la gobernante incluyó, además de la zona norte, a Siquirres y Puntarenas. | ALONSO TENORIO.
Un helicóptero de la Fuerza Pública le permitió a Laura Chinchilla cumplir con una ambiciosa agenda de visitas cortas a varias comunidades rurales. A dos días de culminar su administración, el agotador recorrido de la gobernante incluyó, además de la zona norte, a Siquirres y Puntarenas. | ALONSO TENORIO.

Plan truncado. A las 3:39 p. m. un helicóptero de la Fuerza Pública aterrizó en la plaza de Guacimal, a unos 18 kilómetros de Puntarenas, donde continuaría el itinerario de la gobernante.

Sonriente, pero con un retraso de casi dos horas, Chinchilla sacó unos minutos para que la gente se tomara fotografías con ella. Era su despedida, su última gira.

En este lugar tenía planeado inspeccionar la construcción de la vía que comunicará Guacimal con Santa Elena y Monteverde, pero tuvo que desistir del plan debido a que el reloj la apuraba.

Las dos horas extra que estuvo reunida la mañana de este mismo martes con su sucesor, el presidente electo Luis Guillermo Solís, le pasaron la factura, explicó.

Aunque no conoció la carretera, que permanece en construcción en unos 15 kilómetros y con contratos que solo incluyen la etapa de alcantarillado y lastre, Chinchilla dijo estar satisfecha.

Incluso, en un corto discurso les pidió a los pobladores de Guacimal contar que ella sí cumplió con su promesa de rehabilitar la ruta. Casi de inmediato salió rumbo al cantón Central de Puntarenas.

En el Puerto. En un viaje de vértigo, con apenas dos escoltas y un promedio de velocidad de 120 kilómetros por hora, Chinchilla llegó a la Perla del Pacífico, donde esperaban los puntarenenses.

Arribó a las 5:30 p. m. para verificar el avance de las obras en el malecón y la punta de la ciudad.

Primero habló el ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides, quien, entre los suyos (es originario de este cantón), destacó las bondades de la concesión del muelle granelero de Caldera.

Al igual que en Guacimal, Chinchilla le solicitó a la gente de Puntarenas hablar bien de su gobierno. Terminó hablando a oscuras, poco después de las 6:30 p. m.

“Los únicos favores que les pido es que sigan luchando por su desarrollo, y segundo, de verdad, que me ayuden a reescribir la historia que nunca se contó”, expresó, en referencia a los elementos positivos que, según alega, no se han dicho de su gestión presidencial.

Casi a las 8 p. m. y en medio de un ambiente de fiesta, Chinchilla, la primera mujer en alcanzar la Presidencia de Costa Rica, cerró su última gira en la comunidad de Salinas de Esparza, donde firmó la ley de creación del distrito Caldera.

En medio de su discurso fue interrumpida por guitarras y trompetas. Era el mariachi San Ramón.

Así, bailando con varias niñas al ritmo de la canción La ley del monte , la mandataria concluyó su viaje de cuatro años.