Por: Esteban Oviedo 10 mayo
El exministro de Economía Welmer Ramos incribió este lunes su precandidatura en el PAC.
El exministro de Economía Welmer Ramos incribió este lunes su precandidatura en el PAC.

Welmer Ramos, precandidato presidencial del PAC, propuso que el BCR o el BN absorba al Bancrédito antes de que este sea intervenido y liquidado a causa de un empeoramiento de su situación financiera.

Ramos advirtió de que las finanzas del Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) se han agravado en los últimos diez años. En su criterio, la razón principal es que el Gobierno ha dejado de hacer negocios por medio de este Banco por motivos tecnológicos y prácticos. Una muestra de ello, dijo, es que ahora los contribuyentes no necesitan ir a una sucursal para pagar sus impuestos, sino que lo pueden hacer en línea.

"La entidad quedó con una base de empleados muy grande para el tamaño real de sus negocios. Debido a ello, los costos son muy similares a los ingresos", escribió el precandidato de Acción Ciudadana (PAC) en un artículo de opinión en La Nación. Actualmente, Bancrédito tiene 769 empleados, cuyos salarios cuestan ¢14.000 millones anuales.

El exministro de Economía añadió que los deudores de préstamos de Bancrédito entraron en morosidad, con el inconveniente de que la cartera de crédito está concentrada en pocos actores, lo que provocó que la institución financiera reportara cifras negativas durante varios meses consecutivos y, si la situación persiste y no se consiguen recursos frescos, la Sugef estaría obligada a intervenir y a liquidar el Banco.

"Dadas las condiciones de las finanzas del Estado, su dueño, lo más viable es que sea absorbido por uno de los dos bancos estatales, cuyas capacidades son suficientes para llevar a cabo la operación, sin menoscabo de su negocio, pero para esto se requiere una ley, por tratarse de una institución autónoma".

De acuerdo con datos reportados por este medio, Bancrédito fue golpeado por tres préstamos malos en el 2016, que obligaron a fortalecer sus provisiones por operaciones fallidas de la cartera crediticia.

"Las acciones inmediatas lograrían mantener todas las oficinas, no despedir empleados y no desatender clientes sin pérdida de valor de las carteras de crédito, sin efectos cruzados en el resto del sistema financiero", continuó el aspirante presidencial del PAC, que se enfrentará al exministro de Trabajo, Carlos Alvarado, en la convención que el Partido celebrará el 9 de julio para escoger a su candidato presidencial.

Ramos añade que, para atenuar la estrecha situación financiera, se podría vender activos improductivos de Bancrédito como uno ubicado frente al Banco Central y el antiguo almacén de depósito de Cartago. "El Estado tiene interés en estos", aseguró.

La propuesta de que el Bancrédito sea absorbido por otro banco público es parecida a la que contiene un proyecto de ley presentado el 3 de mayo por diputado Ottón Solís, del PAC.

Solís propuso que los activos, pasivos, patrimonio, fideicomisos y cuentas contingentes y de orden deudoras del Bancrédito se traspasen al BCR; y que una junta liquidadora finiquite el cierre definitivo de la entidad en seis meses.

El diputado alegó que Bancrédito no representa más del 3% del mercado bancario del país, por lo que sus actividades serán fácilmente suplidas por los otros bancos del Estado, sin ningún impacto negativo en la economía nacional. Agregó que el valor neto del Banco se entregaría al BCR como forma de pago de la deuda interna que el Ministerio de Hacienda mantiene con este.

En tanto, el precandidato del PAC afirmó: "El Poder Ejecutivo debe tomar decisiones a corto plazo para evitar la quiebra y la maximización de la pérdida".

Sobre este tema, el presidente Luis Guillermo Solís considera que cerrar el Bancrédito no es una opción. Alega que esa decisión le costaría al país el equivalente a más del 2% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, al menos ¢621.000 millones.

Con ese argumento defendió el mandatario la directriz que firmó el 7 de abril para ordenar a la banca estatal, a las empresas públicas e instituciones autónomas que inviertan recursos en ese banco, con el objetivo de rescatarlo y fortalecerlo.

Como parte de las medidas ante el deterioro de las finanzas, Bancrédito puso a la venta terrenos por un valor de casi ¢2.000 millones, con el objetivo de financiar la movilidad laboral voluntaria y reducir el costo de la planilla entre 18% y 22% al año. Si el proceso de movilidad es exitoso, se lograría un ahorro de ¢3.000 millones.

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